Bitcoin abrió este lunes en $62,829, un 0.3% por debajo del cierre del domingo, aunque durante la mañana recuperó terreno hasta superar los $63,400, según datos de Yahoo Finance. Ethereum se movió en la misma dirección, cotizando cerca de $1,895 tras abrir con una caída del 0.4% frente al cierre anterior.
Una semana roja, con opiniones divididas sobre qué viene después
La cifra que más pesa en el mercado hoy es la semanal: bitcoin acumula una caída de más del 3% en los últimos siete días, y ethereum retrocede un 1.8% en el mismo periodo. Pero los analistas están lejos de coincidir en qué significa ese retroceso. El analista Adam Livingston señala la baja volatilidad reciente de bitcoin como una señal de ruptura al alza inminente, mientras otros creen que la criptomoneda todavía puede caer más antes de tocar un fondo real —el mismo debate que venimos siguiendo semana a semana en este mercado bajista prolongado.
Los niveles técnicos que compartimos en nuestro análisis chartista de la semana pasada siguen siendo la referencia para leer este movimiento: el rango entre soporte y resistencia que bitcoin ha respetado durante buena parte de agosto se mantiene vigente, y el retroceso de hoy todavía no rompe esa estructura de forma decisiva.
El contraste con el máximo histórico
La distancia con el pico de bitcoin sigue siendo enorme: el máximo histórico fue de $126,198 el 6 de octubre de 2025 —hoy el precio está prácticamente a la mitad de ese nivel. Para quien sigue el mercado de cerca, la pregunta relevante no es solo si hoy sube o baja, sino si la zona actual, alrededor de los $63,000, es el punto desde donde arranca la próxima recuperación, o simplemente una pausa dentro de una tendencia bajista que todavía no terminó.
Por qué esto importa para esta semana: como repasamos en nuestro calendario cripto semanal, agosto sigue siendo un mes con pocos catalizadores macro fuertes por delante. Mientras no aparezca una sorpresa genuina —ya sea en datos económicos o en el frente geopolítico con Irán— es probable que bitcoin siga moviéndose dentro del mismo rango de indecisión que ha dominado gran parte del mes.
