Bitcoin protagonizó este viernes uno de los movimientos más bruscos de las últimas semanas: llegó a cotizar en 82,240 dólares durante la mañana europea, su nivel más alto desde mayo, con una ganancia cercana a 6,8% en 24 horas. Minutos después de conocerse el informe de empleo estadounidense, retrocedió con fuerza hasta perforar los 79,300 dólares, una caída aproximada de 2,7% desde el máximo, dentro del calendario cripto semanal que venimos siguiendo.
El costo del giro: más de $200 millones en liquidaciones
La velocidad del movimiento dejó atrapados a los operadores que apostaban al alza. Las liquidaciones de posiciones largas alcanzaron 202,9 millones de dólares en apenas 60 minutos, de un total de 221,86 millones liquidados en todo el mercado cripto durante ese período, según datos citados por DiarioBitcoin. Es decir, más del 90% de las liquidaciones correspondieron a quienes esperaban que bitcoin siguiera subiendo.
Por qué un buen dato de empleo golpea a bitcoin
El mecanismo es el mismo que documentamos hoy en el mercado tradicional. Estados Unidos creó 162,000 empleos en agosto, muy por encima de los 55,000 esperados, con la tasa de desempleo estable en 4,1%. Ese dato refuerza los argumentos de quienes dentro de la Reserva Federal defienden subir las tasas, lo que eleva el rendimiento de los bonos del Tesoro y reduce el atractivo de activos que no pagan intereses, como bitcoin.
El contexto que hacía subir a bitcoin antes del dato
La caída resulta más significativa por el punto del que venía. Durante la semana, las declaraciones del gobernador Christopher Waller sobre mantener las tasas sin cambios, acompañadas por señales del presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, habían reducido parcialmente las expectativas de alza. Eso hizo caer los rendimientos de los bonos y permitió que bitcoin superara los 81,000 dólares.
A eso se sumó un dato relevante sobre demanda institucional: los ETF de bitcoin al contado registraron el jueves entradas netas de 730,9 millones de dólares, la jornada más alta desde mediados de enero, impulsadas principalmente por los aproximadamente 454 millones que ingresaron al IBIT de BlackRock. Otros seis fondos, incluidos los de Fidelity y Grayscale, también registraron flujos positivos. En agosto completo, los fondos estadounidenses de bitcoin captaron 3,500 millones de dólares.
El escenario que se cumplió exactamente como lo anticipaban los analistas
Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, había planteado antes de la publicación los dos escenarios posibles con bastante precisión: si los datos de empleo resultaban débiles, la Fed ganaría margen para no endurecer, lo que haría caer rendimientos y dólar mientras respaldaba las valoraciones. Si por el contrario las cifras eran sólidas, “la atención del mercado, y el temor, seguirán centrados en la inflación”, manteniendo los rendimientos al alza y presionando a la baja las valoraciones.
Ocurrió exactamente el segundo escenario. Y la propia Ozkardeskaya señaló cuál será el próximo punto de definición: los datos de inflación de la próxima semana “podrían tener la última palabra” sobre el movimiento de la Fed.
Los niveles técnicos que quedan sobre la mesa
Con bitcoin de vuelta en la zona de los 79,000 dólares, la referencia inmediata a vigilar hacia abajo se ubica cerca de los 77,000, mientras que los 80,000 vuelven a funcionar como nivel psicológico clave. Por encima, la zona de resistencia se extiende entre los 81,000 y 86,000 dólares.
El calendario de las próximas dos semanas está marcado: el IPC de agosto se publica el 11 de septiembre, y la Fed decide el 15 y 16. Para un activo que ha demostrado esta semana reaccionar en cuestión de minutos a cada señal monetaria, ambos eventos concentran el riesgo y la oportunidad del resto del mes. Este análisis no constituye asesoría financiera ni una recomendación de inversión.
