[[REEMPLAZAR-IMAGEN: diseño propio — fuente original: agente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza vigilando la entrada a un centro de detención, foto referenciada en cobertura de El Imparcial]]

Nueve días después de que un agente de ICE matara a tiros a Lorenzo Salgado Araujo en Houston, el New York Times confirmó, citando a portavoces del Departamento de Seguridad Nacional y fuentes cercanas al caso, lo que la familia había denunciado desde el primer día: los agentes buscaban a dos personas originarias de Guatemala, vigilaban una propiedad vinculada a esa investigación, y al ver una furgoneta blanca con un pasajero que “se parecía” a uno de los sospechosos, iniciaron la detención que terminó con Salgado Araujo baleado en el abdomen. Ninguno de los objetivos originales estaba en el vehículo. Salgado Araujo, mexicano de 52 años que llevaba 35 viviendo en Houston y tramitaba activamente un permiso de trabajo, murió horas después en el hospital Ben Taub.

Mientras esa confirmación reordena por completo la versión oficial —que sostenía que Salgado intentó embestir a un agente y que este disparó en defensa propia—, su hermano menor, Víctor Hugo Salgado Araujo, permanece detenido en el Montgomery Processing Center de Conroe, Texas, desde el mismo día del tiroteo. Víctor fue testigo directo: según su abogada, Ruby Powers, estaba esposado en el suelo cuando pidió a los agentes que llamaran una ambulancia para su hermano, que se desangraba; la ayuda médica tardó entre 20 y 30 minutos en llegar. Su testimonio, junto con el de los otros dos hombres detenidos ese día, contradice directamente la versión que dio inicialmente el DHS.

Víctor tiene programada su primera audiencia de deportación ante un juez de inmigración esta semana. La fiscalía del condado de Harris ha presentado documentación para que él y los otros dos testigos puedan solicitar una visa U —un mecanismo diseñado para víctimas de delitos que colaboran con investigaciones penales— mientras el consulado de México gestiona libertad condicional humanitaria para que puedan asistir al funeral de Lorenzo. El Caucus Hispano del Congreso anunció que celebrará una audiencia de campo en Houston para recabar testimonios directamente relacionados con el caso.

Por qué esto importa más allá de este caso puntual: la revelación del Times no es un matiz menor, es la confirmación de que un hombre murió por una identificación errónea durante un operativo dirigido contra alguien más, y que el testigo con el relato más directo de lo ocurrido permanece bajo la misma autoridad federal que lo mató por error. La organización LULAC ha insistido en que este patrón —versiones iniciales de ICE que después se desmoronan ante evidencia de video o testimonios— se ha repetido en incidentes similares en Minneapolis y en otras partes de Texas este año. Lo que distingue el caso de Víctor es que su libertad, y su capacidad de seguir colaborando con la investigación sobre la muerte de su propio hermano, dependen de decisiones migratorias tomadas por la misma agencia bajo investigación.