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El presidente Trump declaró este miércoles que la tregua con Irán “ha terminado”, tras una nueva ronda de enfrentamientos en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, la ruta marítima por la que transita alrededor del 20% del petróleo que se consume en todo el mundo. “Por lo que a mí respecta, ha terminado. Es una pérdida de tiempo tratar con ellos”, dijo Trump desde la cumbre de la OTAN en Turquía, y horas después advirtió: “Esta noche les vamos a dar duro”. La reacción de los mercados fue inmediata: el barril de petróleo Brent subió hasta 6%, llegando a 79 dólares, mientras el WTI, la referencia estadounidense, avanzó más de 5%.

Esta escalada tiene una diferencia clave frente a episodios anteriores de este conflicto, que arrancó a finales de febrero con la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán: esta vez el punto de fricción es directamente el estrecho de Ormuz, la arteria energética más importante del planeta. Irán quiere imponer un sistema de cobro de tasas a los barcos que transitan por esa ruta y ha amenazado con atacar a cualquier embarcación que no respete los corredores que designe. En los últimos días, según reportó la agencia marítima británica UKMTO, al menos tres buques fueron atacados cerca de Ormuz, lo que desató la respuesta estadounidense: el Comando Central (Centcom) confirmó ataques contra más de 80 objetivos iraníes, incluidos sistemas de defensa antiaérea, radares costeros y embarcaciones de la Guardia Revolucionaria. Irán respondió atacando instalaciones estadounidenses en Kuwait y Baréin.

¿Por qué debería importarte esto aunque no sigas de cerca la política de Medio Oriente? Porque el precio del petróleo es, históricamente, uno de los indicadores que más rápido se traduce en el precio de la gasolina en las estaciones de servicio de Estados Unidos, y con eso, en el costo de casi todo lo demás: transporte, alimentos, cualquier producto que dependa de logística. Una subida de 5% a 6% en un solo día no es un movimiento menor en los mercados energéticos; es el tipo de salto que, si se mantiene sostenido durante varias semanas, empieza a sentirse directamente en lo que pagas por llenar el tanque.

La Organización Marítima Internacional advirtió además que hay unos 6.000 marineros actualmente bloqueados en el Golfo como consecuencia del conflicto, y calificó la reanudación de hostilidades como motivo de profunda preocupación. Países aliados de Estados Unidos en la región, como Kuwait, condenaron los ataques iraníes, mientras que Catar —uno de los mediadores en las negociaciones— pidió mantener la vía del diálogo abierta. Trump, por su parte, fue más allá de la retórica y amenazó con ocupar la terminal petrolera de la isla iraní de Jark, por donde transita cerca del 90% de las exportaciones de crudo de Irán, y con destruir puentes y plantas desalinizadoras en el país.

Para cualquier familia que ya siente la presión de la inflación acumulada de los últimos años, esta noticia importa porque añade una nueva fuente de incertidumbre a los precios de la energía justo cuando otros indicadores económicos —como la caída en la participación laboral y la desaceleración en la creación de empleo— ya apuntaban a un año económicamente más difícil. Si esta escalada se mantiene o se profundiza en los próximos días, el precio del petróleo será, probablemente, la primera señal visible de sus consecuencias en la vida cotidiana de millones de personas, mucho antes de que cualquier consecuencia geopolítica se resuelva.