Bitcoin vivió este martes un día de nervios previos. En la jornada llegó a caer por debajo de los 81.000 dólares, justo bajo el soporte de 81.300 que vigilaban los analistas, y luego rebotó con fuerza por encima de los 84.000. Terminó la tarde algo por encima de los 83.000.
Es un rango de más de 3.000 dólares en un solo día, sin una noticia propia del mundo cripto que lo explique. El movimiento responde a lo mismo que mueve a Wall Street: la espera del dato de inflación.
Compradores al contado
Según los reportes del mercado, el rebote estuvo impulsado por compradores en el mercado al contado, es decir, inversores que compran bitcoin real y no posiciones apalancadas en derivados. Es una señal que los analistas buscaban: días atrás, Bitfinex advertía que las buenas noticias solo sostienen las subidas cuando aparecen compradores al contado.
Pero el techo sigue cerca. Alrededor de 1,45 millones de bitcoins fueron comprados entre 84.000 y 86.500 dólares, y muchos de esos tenedores podrían vender si el precio vuelve a esa zona para salir sin pérdidas. El rebote del martes tocó justamente el inicio de ese rango.
El miércoles decide
El IPC de septiembre se publica este miércoles 14. El consenso espera una inflación anual de 3,6%, frente al 3,4% de agosto, y una subyacente de 2,5%. Un dato más alto aumentaría la probabilidad de que la Fed suba las tasas el 28 de octubre, lo que suele presionar a bitcoin. Uno más bajo daría aire.
En el mercado tradicional, el ambiente fue igual de cauto: el S&P 500 cerró plano, a la espera del mismo número.
Bitcoin sigue un 34% por debajo de su máximo histórico de 126.080 dólares. Esta nota describe el mercado y no es una recomendación de inversión.
