Bitcoin abrió este jueves en $64,602.32, un 0.9% por encima de la apertura del miércoles, y hacia media mañana se mantenía cerca de esa misma zona, oscilando entre $64,200 y $64,800 según el momento exacto de la sesión —su nivel más alto de toda la semana hasta ahora. Ethereum acompañó el movimiento con una apertura de $1,906.96, un alza de 2.1% frente al día anterior. Esta es la cuarta entrega de esta primera semana completa del calendario cripto semanal que arrancamos aquí mismo esta semana, y llega justo en el día donde confluyen dos fuerzas que veníamos anticipando: la reacción tardía al ADP débil del miércoles, y la calma que suele preceder al dato más importante del mes, las nóminas no agrícolas de este viernes.
El impulso de hoy tiene una explicación institucional bastante concreta. Los ETF de bitcoin al contado registraron entradas netas de $211 millones este jueves, con BlackRock (IBIT) liderando de forma aplastante con $170 millones de esa cifra —más del 80% del total—, según datos de flujos recopilados por CaptainAltcoin. Ese apetito institucional renovado contrasta notablemente con las salidas netas que documentamos hace apenas unos días, y sugiere que buena parte del “dinero grande” institucional está leyendo el ADP débil de esta semana exactamente como anticipábamos: como una señal que reduce la probabilidad de que la Reserva Federal suba tasas en su próxima reunión, un escenario que generalmente favorece a los activos de riesgo como bitcoin.
Un dato técnico adicional que vale la pena seguir de cerca esta semana es la correlación entre Bitcoin y el Dow Jones, que según análisis de mercado se ubica actualmente en 58% —un nivel notablemente alto que confirma algo que este mismo calendario viene documentando: bitcoin no se mueve en su propio universo aislado, sino que cada vez responde más a las mismas fuerzas macro que mueven a las acciones tradicionales. Eso explica por qué el mismo optimismo sobre un posible acuerdo en el Estrecho de Ormuz que llevó al Dow Jones a su cuarta racha de récords esta semana —que cubrimos hoy en nuestra nota de Economía— también está empujando al alza tanto a bitcoin como a ethereum en simultáneo.
En el frente regulatorio, hay dos desarrollos que vale la pena anotar en el calendario de esta semana aunque no generen movimiento de precio inmediato. Primero, un proyecto de ley llamado American Reserve Modernization Act (ARMA) avanza en el Congreso con el objetivo de establecer un marco para que bitcoin pueda ser tratado como activo de reserva estratégica de Estados Unidos —no obliga al gobierno a comprar bitcoin de inmediato, pero sí establece estándares de custodia y auditorías trimestrales de pruebas de reservas, lo cual sería un paso simbólico importante hacia la legitimación institucional del activo. Segundo, el senador Rick Scott presiona a sus colegas para que el Senado no salga de receso sin antes avanzar la Ley CLARITY para criptomonedas, la misma legislación que llevamos varias semanas mencionando en este espacio como una carrera contra el reloj del calendario legislativo de agosto.
El renovado apetito institucional también reabre un debate que ya veníamos siguiendo: cuánto del capital que hoy fluye hacia bitcoin lo hace a través de vehículos regulados como los ETF, en lugar de la autocustodia directa que promociona buena parte de la cultura cripto original. Analistas citados por CaptainAltcoin señalan que, tras el episodio del hackeo al hardware wallet Coldcard que cubrimos hace unos días —con pérdidas que ya superaban los $88 millones—, una porción creciente de inversores parece estar migrando hacia custodios regulados y productos como los ETF spot, precisamente por la percepción de mayor seguridad institucional frente a los riesgos de guardar las propias claves privadas. Si esa tendencia se sostiene, podría explicar en parte por qué los flujos de los ETF han vuelto a ser tan robustos esta semana, incluso mientras el mercado en general sigue mostrando cautela.
De cara a lo que falta de la semana, este mismo jueves trae las solicitudes semanales de desempleo y declaraciones públicas del presidente de la Fed de San Luis, Alberto Musalem, dos datos de impacto moderado en el mercado cripto directamente, pero que sin embargo pueden mover el sentimiento general de riesgo en las horas de la tarde, especialmente si sorprenden en cualquier dirección frente a lo que el mercado ya tiene descontado. Pero el verdadero catalizador de la semana sigue siendo el mismo que identificamos el miércoles: el reporte de nóminas no agrícolas (NFP) de julio, que se publica este viernes con un consenso de apenas 80,000 empleos nuevos. Si esa cifra decepciona de forma similar al ADP —que llegó a solo 44,000 frente a los 65,000-68,000 esperados—, es razonable esperar que el apetito institucional que hoy empuja a bitcoin hacia sus máximos semanales se refuerce todavía más. Si en cambio sorprende al alza, podría revalidar la postura restrictiva de la Fed y frenar en seco este repunte de corto plazo.
Para el trader que sigue este calendario día por día, la lectura de hoy es relativamente sencilla de resumir: el mercado ya empezó a posicionarse en la dirección que el ADP sugirió, con entradas institucionales que respaldan el movimiento de precio en lugar de solo acompañarlo, y ahora toca esperar a ver si el dato del viernes confirma o contradice esa apuesta. Los niveles técnicos que compartimos el miércoles —soporte en $63,415, resistencias en $64,350 y luego en la franja de $64,900-65,100— siguen siendo el marco de referencia más útil: bitcoin ya perforó la primera resistencia esta mañana, así que el próximo nivel a vigilar de cerca, sobre todo si el NFP del viernes sorprende a la baja, es esa franja de $64,900 a $65,100.
Ethereum, mientras tanto, sigue mostrando la dinámica más sólida de las últimas semanas dentro del panorama cripto en general: su alza de 2.1% en la apertura de hoy, superior proporcionalmente a la de bitcoin, se suma a las cuatro semanas consecutivas de entradas netas en sus propios ETF que documentamos anteriormente. Esa fortaleza relativa de ethereum frente a bitcoin en los últimos días es un patrón que vale la pena vigilar de cerca en las próximas entregas de este calendario: si se mantiene, podría ser una señal temprana de que el capital institucional está empezando a diversificar más allá de bitcoin como única puerta de entrada regulada al mercado cripto, algo que hasta hace pocos meses era mucho menos común entre los grandes fondos.
Por qué esto importa para quien hace trading esta semana: la combinación de un ADP débil, entradas institucionales fuertes en los ETF y una correlación creciente con el mercado bursátil tradicional pinta un panorama donde bitcoin está, por ahora, más sincronizado que nunca con el ciclo de noticias macro de Estados Unidos —lo cual es una ventaja real para quien sigue este calendario de cerca, porque significa que anticipar el dato del viernes con la misma disciplina que usaría un trader de acciones o de forex es, hoy más que nunca, una estrategia válida también para cripto. Mantente atento a esta misma serie del calendario cripto semanal mañana viernes, cuando cerremos la semana con el resultado real y definitivo del NFP y lo que significó específicamente para los niveles técnicos que venimos siguiendo desde el miércoles.
