Eilyn Solano lleva más de 100 días acampando junto a un edificio derrumbado en La Guaira. Busca a su hijo, Jhoniel José Morales, de 11 años, que desapareció cuando colapsó el OPP 26, una estructura de vivienda social del gobierno, durante el doble terremoto del 24 de junio.
En ese mismo derrumbe murió su hija Mariangel, de 12 años, cuyo cuerpo apareció en el tercer piso, cerca del apartamento de su abuela. Su otra hija, María Yailén, sobrevivió, igual que la abuela, rescatada horas después.
De Jhoniel no hay rastro.
La búsqueda de una familia
Los Solano, una familia de unas diez personas que ya había sobrevivido a la tragedia de Vargas en 1999, convirtieron el dolor en organización. Recorrieron túneles y grietas del edificio y recuperaron los restos de más de 17 personas. Revisaron hospitales, refugios y la morgue. Eilyn fue a Caracas a denunciar la desaparición ante el Ministerio Público. Hoy tienen una red de búsqueda en moto que recorre La Guaira y Caracas, incluidos centros de acopio y el cementerio La Esperanza, en Catia La Mar, donde hay un área para sepulturas sin identificar.
Un video de seguridad muestra a Jhoniel bajando escaleras a las 3:59 de la tarde del 24 de junio. El 26 de septiembre, al revisar el área de la cancha deportiva, la familia encontró un cuarto de control y un disco con otro video que, según dicen, muestra al niño saliendo del edificio minutos antes del sismo. Esa imagen alimenta una esperanza que no se apaga.
No son los únicos
En las Residencias Caribe, Nayibe Geromes busca a su madre, Leida Mata. Los sótanos del edificio siguen inundados de agua de mar. “Una persona no está muerta hasta que se encuentra su cuerpo”, dice. Ya no espera encontrarla entera.
En el apartamento 205, Angie Valentina Sojo Andarcia busca a su esposo, de 50 años. Lo último que escuchó por teléfono fue el ruido de vidrios rompiéndose antes de que se cortara la llamada. Una fundación de voluntarios limpió los escombros de su cocina; a su cuñado le tomaron una muestra de ADN en la morgue. Todavía no hay identificación. Dice no conocer ningún canal oficial para procesar su caso.
Las cifras que nadie actualiza
La última cifra oficial de muertos es de 6.509, publicada el 24 de agosto. Desde entonces, el gobierno no ha actualizado el número de desaparecidos. El conteo oficial publicado fue de 157 el 25 de junio; el gobernador de La Guaira, José Alejandro Terán, habló el 4 de agosto de 1.579. Una iniciativa ciudadana, “Desaparecidos Terremoto Venezuela”, registra más de 29.000 personas de paradero desconocido, aunque esa cifra no está verificada.
La ONG Cecodap informó que, a 100 días del sismo, 144 niños, niñas y adolescentes seguían desaparecidos. En 40 casos, también falta el padre o la madre. Otros 37 niños reportados como desaparecidos fueron encontrados con vida.
Los cuerpos que no coinciden
La ONG Cofavic documentó al menos cinco fallas en la cadena de custodia en la morgue improvisada en los silos de La Guaira. Según las denuncias, a algunas familias les mostraron entre 400 y 600 fotos de cuerpos en estado avanzado de descomposición, sin apoyo técnico ni psicológico. Cuando abrieron las bolsas asignadas, los restos no correspondían a sus familiares. Algunas temen que cuerpos de sus seres queridos hayan sido entregados a otras familias y cremados.
El 9 de octubre, el Ministerio de Interior convocó a familiares a identificar a 22 fallecidos sepultados en el cementerio La Esperanza, identificados por necrodactilia, odontología y antropología forense. Las familias pueden acudir a la sede del Senamecf en Caracas, de lunes a viernes, de 8:30 de la mañana a 2:00 de la tarde.
La Defensoría del Pueblo asegura que tiene varios canales abiertos para denunciar desapariciones y que ha trabajado en más de 100 casos. El gobierno de Delcy Rodríguez defiende la respuesta de rescate, y hoy hay más presencia militar limpiando escombros.
En La Guaira, algunas tiendas reabrieron y algunas escuelas volvieron a clases. Pero en varios terrenos donde había edificios, hay madres que todavía se niegan a irse.
