El Comité Nacional Demócrata (DNC) aprobó este martes, en Austin, Texas, dos mensajes contrapuestos sobre el futuro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según reportó LA NACION. Uno de los textos pide abolir la agencia por completo; el otro plantea, en cambio, impulsar “reformas concretas”. Ambas posturas son no vinculantes, pero reflejan una división real dentro del propio partido sobre cómo abordar uno de los temas más candentes de la política migratoria estadounidense.

Lo que dijo el presidente del Comité

Ken Martin, presidente del DNC, fue contundente sobre su propia postura: lo que hace hoy ICE “debe cesar”, declaró. Es una frase que no distingue entre reforma y abolición, pero que confirma el nivel de malestar que existe, incluso en la dirigencia nacional del partido, con el funcionamiento actual de la agencia.

La autora de la propuesta más radical

Michele Johnson, integrante del Comité por Luisiana y autora de la propuesta para abolir ICE, explicó su posición con una frase directa: es momento de “plantarse y tomar una posición”. No todos los miembros del Comité compartieron esa visión: Yvonne Reeves-Chong votó en contra de esa resolución específica.

Por qué esta división llega justo ahora

Esta votación se produce en medio de la misma semana en que documentamos el caso de Wilber Garcés Pérez, el venezolano baleado por ICE en Austin que ahora enfrenta cargos federales, y pocos días después del informe de 130 páginas de Amnistía Internacional que, según documentamos hace unos días, pedía explícitamente disolver la agencia tras documentar violaciones de derechos humanos en sus operativos.

El contexto más amplio: un récord de arrestos que sigue sin ceder

Las detenciones de ICE alcanzaron un máximo histórico de 50,925 arrestos en agosto de 2026, marcando el tercer récord mensual consecutivo, una cifra que hemos documentado en distintas ocasiones en esta serie. Según Univision, la agencia planea además contratar 5,000 agentes nuevos, mientras la Corte Suprema mantiene vigente, de forma temporal, la autorización para que el gobierno continúe con las deportaciones a terceros países.

Por qué ni siquiera la propia Corte Suprema ofrece certeza total

Jorge Cancino, editor principal de Inmigración de N+ Univision, precisó un matiz importante sobre esa decisión de la Corte Suprema: se trata de un levantamiento temporal de las restricciones, mientras el tribunal revisa el caso de fondo, no una resolución definitiva. Es la misma incertidumbre estructural que documentamos hoy en nuestra nota sobre el vencimiento del TPS: decisiones judiciales que ofrecen alivio o restricción momentánea, sin que el proceso de fondo llegue a una conclusión clara.

Lo que esto revela sobre la política interna demócrata

Que el propio Comité Nacional del partido apruebe dos resoluciones contradictorias en la misma sesión confirma que, a un mes de las elecciones legislativas que hemos documentado extensamente en esta serie, los demócratas todavía no logran unificar una postura clara sobre uno de los temas que más moviliza tanto a su base progresista, que exige la abolición de la agencia, como a sectores más moderados, que prefieren una vía de reforma institucional.

Lo que sigue

Con ambas posturas aprobadas de forma simultánea y sin carácter vinculante, ninguna se traduce todavía en una política oficial del partido. Seguiremos de cerca si esta división interna se resuelve de cara a las elecciones de noviembre, o si sigue siendo, como hasta ahora, un punto de fractura abierto dentro de la propia coalición demócrata.