El Senado de Estados Unidos convocó a dos altos funcionarios del Departamento de Estado para una sesión sobre el futuro político de Venezuela programada para el jueves 1 de octubre a las 10:30 a.m., según reveló El Nacional a partir de información conocida por NTN24. Lo más llamativo del encuentro: será una reunión a puerta cerrada, bajo la modalidad clasificada TS/SCI, y no se transmitirá en video.

Quiénes van a comparecer

Los interpelados serán Juan Segura, subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental, y Jeremy Lewin, director de Planificación de Políticas. Ambos funcionarios ocupan cargos directamente vinculados con la formulación y ejecución de la política exterior estadounidense hacia Venezuela y el resto del hemisferio, lo que le otorga a esta sesión un peso considerable dentro del propio Comité de Relaciones Exteriores del Senado. La reunión está identificada oficialmente como “Update on Venezuela”.

Los dos temas centrales que se discutirán

Según la información recogida por El Nacional y Semana, la sesión abordará, entre otros asuntos, el eventual regreso de María Corina Machado al país, y la fecha para la celebración de nuevas elecciones. Es exactamente el mismo tema que hemos documentado toda esta semana: el pedido explícito de Paraguay y Ecuador ante la Asamblea General de la ONU para que se fije un calendario electoral concreto, en contraste con la promesa de Delcy Rodríguez de “habrá elecciones” sin ningún compromiso temporal.

Lo que la propia Machado ya adelantó

María Corina Machado afirmó en un video publicado en X que busca regresar a Venezuela para acompañar a la ciudadanía, y denunció restricciones para su ingreso al país en medio de lo que describió como una emergencia. Es una declaración que se suma a la presión que documentamos hace unos días desde otro frente: Dinesh D’Souza, aliado de Trump, pidiendo públicamente que Washington negocie con Machado en lugar de con el gobierno de Rodríguez.

Por qué el hermetismo de esta sesión llama la atención

El nivel de clasificación TS/SCI (Top Secret/Sensitive Compartmented Information) es uno de los más altos dentro del sistema de seguridad estadounidense, reservado normalmente para información de inteligencia especialmente sensible. Que una actualización sobre Venezuela requiera ese nivel de hermetismo sugiere que el contenido de la conversación va más allá de declaraciones públicas ya conocidas, y probablemente incluye evaluaciones de inteligencia sobre la situación interna del país que el propio gobierno estadounidense no está dispuesto a hacer públicas.

El precedente de sesiones similares desde enero

No es la primera vez que el Congreso estadounidense se reúne en este formato sobre Venezuela. Documentamos en su momento las sesiones clasificadas que se realizaron en enero, tras la operación que capturó a Maduro, donde el propio senador demócrata Mark Warner reconoció ante la pregunta sobre quién ejerce realmente el poder en Venezuela: “desearía poder decirte que sí, pero no puedo”. Aquellas sesiones también dejaron al Congreso profundamente dividido, con demócratas expresando preocupación por la falta de un plan claro para el país, y republicanos defendiendo la operación como un éxito limitado y quirúrgico.

Cómo conecta con todo lo que documentamos esta semana

Esta sesión llega apenas días después del encuentro entre Trump y Delcy Rodríguez que documentamos, donde Trump afirmó ante la ONU que “al vencedor le pertenecen los despojos”, y en medio de la controversia sin resolver sobre los más de 13,000 millones de dólares en fondos petroleros venezolanos que el propio Tesoro estadounidense no ha podido explicar ante el Congreso. Es decir, el Senado llega a esta sesión clasificada con una lista considerable de preguntas pendientes, más allá de los dos temas oficialmente anunciados.

Lo que sigue

Dado el carácter clasificado del encuentro, es probable que gran parte de lo que se discuta el 1 de octubre no trascienda de forma inmediata, salvo que algún senador decida hacer declaraciones públicas después de la sesión, como ya ocurrió con las reuniones de enero. Seguiremos de cerca cualquier información que se filtre sobre esta reunión, y si finalmente se ofrece alguna precisión pública sobre la fecha electoral que la propia Delcy Rodríguez evitó comprometer ante la ONU.