En la misma jornada del miércoles en que documentamos que Delcy Rodríguez prometió elecciones ante la Asamblea General de la ONU sin ofrecer fecha, al menos dos mandatarios latinoamericanos usaron su propio turno en el podio para reclamar exactamente lo que Rodríguez evitó comprometer: un cronograma concreto.
Paraguay: un llamado a cuatro países a la vez
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, dedicó buena parte de su discurso del miércoles a instar al mundo a ayudar a llevar, en sus palabras, la “luz” de las elecciones libres a Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití, naciones que describió como países que “han vivido demasiado tiempo en la oscuridad del autoritarismo”, según reportó EFE.
“Pido a todos mis hermanos latinoamericanos, pero también a las Naciones Unidas: unámonos para ayudar a que Venezuela, ese país tan bello, vuelva a insertarse al mundo y que tenga un Gobierno democrático”, declaró Peña. Cerró su intervención con una frase que resume su planteamiento completo: “donde hay elecciones libres hay esperanza”.
La aclaración que hizo sobre su propia visita a Caracas
El discurso de Peña adquiere un peso particular si se recuerda que, apenas el sábado pasado, había viajado a Venezuela para reunirse con la propia Delcy Rodríguez, en el primer acercamiento de alto nivel entre ambos países tras más de 20 meses de ruptura diplomática, un encuentro que documentamos en su momento junto a las críticas que generó dentro de la oposición paraguaya. Ante la Asamblea, Peña se encargó de despejar cualquier ambigüedad sobre el sentido de ese viaje: “no fui a Venezuela a validar un régimen”, aclaró, y comparó el proceso que atraviesa el país con la propia transición democrática que vivió Paraguay en 1989, tras casi 35 años de dictadura de Alfredo Stroessner.
Ecuador: la petición más específica, una fecha concreta
El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, fue todavía más directo. Consultado al margen de la Asamblea, tras su propia intervención ante el pleno, declaró a Martí Noticias: “debería de haber elecciones libres y pienso que ya se debería definir una fecha, no a muy corto plazo, pero debería definirse una fecha en elecciones en Venezuela y también en Cuba”.
Es la petición más concreta que documentamos hasta ahora entre los mandatarios que se pronunciaron esta semana: no solo pedir elecciones libres en abstracto, sino exigir que se fije un calendario verificable, exactamente el elemento que Rodríguez omitió en su propio discurso.
Por qué este contraste importa tanto
Vale la pena la comparación directa. Rodríguez había dicho ante el mismo pleno: “quiero decirlo muy claro en esta Asamblea General: en Venezuela habrá elecciones”, y añadió que “la democracia no se mide por la existencia de elecciones, sino por la calidad de la competencia que precede esas elecciones”. Es un planteamiento que traslada el eje del debate desde el “cuándo” hacia el “cómo”, evitando precisamente el tipo de compromiso temporal que tanto Paraguay como Ecuador reclamaron esa misma semana.
Lo que no dijo Rodríguez, según un análisis local
Un análisis de El Pitazo señaló que, pese a reconocer públicamente ante la ONU que Venezuela necesita elecciones, Rodríguez no ofreció ningún detalle adicional sobre el cronograma, y se limitó a mencionar que se necesita “una reforma jurídica ordenada”. El mismo análisis recordó que la mesa de diálogo instalada desde agosto entre el chavismo y la Asamblea Nacional de 2015 solo ha logrado, hasta ahora, la reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, con un ajuste menor: el comité de postulaciones judiciales tendrá una mayoría mínima de integrantes de la sociedad civil, 12 personas frente a los 11 diputados que se mantienen en ese grupo.
El giro que también documentamos ayer
Este discurso se produjo apenas un día después de que Rodríguez calificara de “histórica” su primera reunión con Trump, y menos de 24 horas después de escuchar al propio Trump llamar “criminal” a Maduro desde ese mismo podio. En su intervención de ayer, Rodríguez agradeció explícitamente a Trump “por su disposición a tomar el camino de las relaciones” diplomáticas, un giro que contrasta con años de retórica confrontacional previa del chavismo hacia Washington.
Lo que sigue esta semana en la Asamblea
Con la 81ª Asamblea General extendiéndose hasta el 28 de septiembre, y con al menos dos mandatarios latinoamericanos ya planteando públicamente la exigencia de fechas concretas para el proceso electoral venezolano, seguiremos de cerca si otros países de la región se suman a este reclamo en los próximos días, y si Rodríguez o algún otro funcionario venezolano ofrece, en algún momento de esta semana, una precisión adicional sobre el calendario que hasta ahora ha evitado comprometer.
