Hace dos años, el mensaje de mano dura contra los gobiernos de Cuba y Venezuela ayudó a Donald Trump a ganar Florida con fuerza entre los votantes de origen cubano. A menos de un mes de las elecciones de medio término del 3 de noviembre, ese tema comparte espacio con dos preocupaciones más cercanas: la incertidumbre migratoria y el costo de vida, empezando por la gasolina.
Los venezolanos: la mayoría no vota
Un dato define el peso real de la comunidad venezolana en estas elecciones: la mayoría de los venezolanos del sur de Florida no puede votar por su situación migratoria. Los que sí pueden, ciudadanos naturalizados, llegan divididos.
José Antonio Colina, presidente de Venezolanos Perseguidos en el Exilio, lo explicó a EFE: los venezolanos republicanos le dan más peso a la operación que capturó a Maduro que a la política migratoria. Los demócratas, en cambio, creen que Trump fue demasiado lejos con las deportaciones y que la acción contra Maduro no compensa ese costo. Para ambos grupos, la economía está entre las principales preocupaciones.
El fin del TPS para cientos de miles de venezolanos erosionó la confianza de la comunidad. Doral, donde vive la mayor diáspora venezolana del país, fue descrita como un pueblo fantasma, con cientos de negocios cerrados por el miedo a las redadas, que también llegaron a la Pequeña Habana.
Los cubanos: el voto que no se mueve
Guillermo Grenier, profesor de la Universidad Internacional de Florida y director de la encuesta Cuba Poll, recuerda que en 2024 el 68% de los votantes cubanoamericanos planeaba votar por Trump, su mejor marca en tres elecciones. Para Grenier, Cuba siempre es un tema caliente, pero hoy queda detrás de la economía y la inmigración. No espera un giro hacia los demócratas: a su juicio, el mayor riesgo para los republicanos es la baja participación.
El distrito a seguir
En el distrito 27, que incluye la Pequeña Habana, la republicana María Elvira Salazar enfrenta al demócrata Eliott Rodríguez. Ambos son periodistas de origen cubano, y las encuestas muestran una carrera muy cerrada. Rodríguez centra su campaña en el costo de vida.
Para los venezolanos naturalizados que sí votarán, la decisión no es simple: el mismo gobierno que celebraron por la caída de Maduro es el que dejó sin protección a familiares y vecinos. Ese dilema, más que cualquier encuesta, es el que define a la diáspora este noviembre.
