La pregunta que se hace hoy cualquier trabajador es si la inteligencia artificial le va a quitar el empleo. Martín Martínez tiene una respuesta corta: “La inteligencia artificial no viene a reemplazar puestos de trabajo, viene a reemplazar tareas repetitivas”.
Martínez es administrador de empresas, venezolano y lleva una década en recursos humanos y operaciones en Chile. Hoy es manager en Randstad, una de las grandes empresas transnacionales de servicios de personal, donde dirige operaciones del rubro logístico. Antes pasó por retail y telecomunicaciones, dirigió equipos de reclutamiento y, según contó, manejó equipos en Argentina, México y Chile, y de forma remota en Brasil.
En la comunidad venezolana de Chile muchos lo conocen por otra razón: la cantidad de compatriotas a los que ayudó a conseguir trabajo. Kevin Rondón, que lo entrevistó en el Kevin Rondón Podcast, se incluyó en ese grupo. “Siempre he sido fundamentalmente creyente. Mis padres me han inculcado una cultura de ayudar al prójimo”, respondió Martínez.
Lo que sigue es lo que dijo en la conversación, emitida en vivo el 21 de octubre.
De tres horas a diez minutos
Martínez puso un ejemplo de su propio trabajo. Con uno de sus principales clientes, el proceso de facturación tomaba entre dos y tres horas de trabajo. Hoy lo hacen en unos 10 minutos con un bot que cruza la información.
El tiempo ahorrado, explicó, no se traduce en despidos: su consultor ahora se dedica a analizar esa información y entregársela “de manera directa y mucho más profundizada”. Dijo que la IA lo ha ayudado “un montón” y que no ha bajado la cantidad de personas que contrata. “La inteligencia apoya la gestión, pero necesita de la parte humana para garantizarla”.
Para resumirlo, citó a su padre: “Si se inventó la escalera eléctrica, ¿para qué subimos la escalera a pie?”.
Cómo se usa en la práctica
Kevin le pidió ejemplos concretos más allá de los chatbots que todos conocen. Martínez habló de su rubro, la logística:
- Reportes en vivo. Antes había que tomar los datos, cargarlos, cruzarlos y el reporte llegaba con 24 horas de atraso. Ahora, dijo, la IA procesa la información en crudo y genera un tablero (dashboard) en vivo, con unos 10 minutos de diferencia. Así se puede seguir cuántos pedidos genera un Cyber o un Black Friday, o el avance del picking en las distintas salas de una bodega.
- Proyecciones. Con los indicadores de los últimos tres años, la herramienta puede ayudar a preparar el próximo Black Friday y estimar cuánto podrían crecer las ventas.
- Asistencia y horas extra. A un supervisor le sugirió conectar los registros de asistencia (mencionó GeoVictoria, un sistema muy usado en Chile) con una IA como Gemini y pedirle el cálculo de horas extra según la jornada de 42 horas vigente en Chile, o que verifique si los RUT de los trabajadores existen. También usa la IA para cruzar liquidaciones de sueldo y detectar errores, aunque aclaró que no la usa para hacer pagos.
- Facturación pendiente. Tiene clientes con 68 personas que emiten órdenes de compra. El sistema le dice quién no ha emitido la suya, y con eso va al director: “Tengo frenado 15 o 20 millones porque Kevin no ha emitido los OC”, ejemplificó, entre risas.
Su consejo para quien quiera empezar: “Siéntate, evalúa qué es lo que tienes más repetitivo y cómo la IA podría garantizar eso”.
Tu currículum ya lo lee una máquina
Uno de los puntos que más interesa a quien busca empleo es el filtro de currículums. Martínez confirmó que ya hay servicios con bots que leen, evalúan y detectan inconsistencias en grandes volúmenes de postulaciones. Donde antes una persona revisaba 100 o 200 currículums, ahora el bot filtra según lo que pide la búsqueda y entrega los pros y contras de cada candidato.
Pero insistió en que la decisión sigue siendo humana. Siempre hay verificación, entrevista y evaluación cara a cara: “Ahí es donde tú puedes detectar si una persona está con las capacidades correctas, si la persona maneja bien la información, si entiende cómo van los procesos. Eso nunca te lo va a dar la IA”.
Y dejó una frase para quienes usan estas herramientas: “La inteligencia artificial no se equivoca, nos equivocamos nosotros al preguntar”.
Qué perfiles buscan las empresas
Según Martínez, las empresas ya no buscan a alguien para “un puesto centrado”, sino a una persona a la que puedan “crearle una trayectoria”. Usó una imagen: antes querían “un cuadrado en un cuadrado”; ahora buscan “el hexágono dentro del cuadrado”.
Contó que un cliente le dijo: “Martín, yo necesito una persona del 110%”. La palabra clave, a su juicio, ya no es “capacitada” ni “especializada”, sino autónoma: alguien que se adapte, estudie y evolucione con las necesidades de la empresa.
También dijo que muchas empresas prefieren formar a su propio personal en IA antes que salir a buscar especialistas, y que, según estudios recientes que mencionó sin precisar, casi el 80% de las empresas en Chile está invirtiendo en eso. Esa cifra no pudo ser verificada de forma independiente.
El desempleo en Chile no es culpa de la IA
Kevin le preguntó por la tasa de desempleo en Chile, que Martínez describió como la más alta de los últimos años. A su juicio, no se explica por la inteligencia artificial, sino por “otros procesos” que golpean la estructura del país.
Agregó que un desempleo alto no hace más fácil encontrar al candidato correcto, porque los clientes están más exigentes. Y señaló una tendencia: las empresas están externalizando más, y las de servicios como la suya están creciendo. “A veces lo que hay es que buscar en el punto correcto”.
Trabajos para quienes no tienen título
Laura Vázquez, desde el chat, preguntó qué hay para quienes no pudieron estudiar en la universidad. Martínez respondió que en logística siguen siendo muy solicitados el operario de bodega, el gruero, el operador de transpaleta y el electromecánico. Dijo que tiene clientes que le piden entre 200 y 300 personas a la vez, y bodegas con productos tan delicados que “un robot no lo va a poder hacer”.
La IA cambia esos trabajos, pero no los elimina: el operario ya no tiene que levantar tres o cuatro cajas si hay una máquina que envuelve el pallet.
Y para quien sabe mucho de IA pero no tiene título, ve una puerta: las empresas contratan a personas “con hambre de querer aprender” y las forman por dentro.
Cuando llegamos los venezolanos
Kevin le pidió recordar los primeros años de los venezolanos en Chile. Martínez llegó con su hermano menor; fueron los primeros de su familia en salir del país. Se acordó de las sopaipillas a 300 pesos, que hoy, calcula, están cerca de los 1.000.
Buscar empleo entonces era más difícil, contó, porque los empleadores no conocían los títulos ni los cargos extranjeros. Eso cambió: “Hoy le digo a mi jefe ‘licenciado en administración’, dice ‘ah, eso es ingeniero comercial’”.
Su consejo para el venezolano que llega: “Chile no es un país fácil”. Hay que entender cómo funciona, conocer cómo se llaman aquí los cargos y adaptarse, porque un mismo trabajo puede tener otro nombre según la normativa.
Cómo poner la IA en el currículum
Kevin le preguntó cómo debe escribir un postulante que maneja estas herramientas. La recomendación de Martínez:
- No poner “experto en ChatGPT”.
- Escribir “manejo de herramientas tecnológicas” y detallar qué se hace con ellas: programación con inteligencia artificial, control de datos con inteligencia artificial.
- Nombrar las herramientas concretas que se manejan.
A su juicio, el manejo de la IA va camino de ser lo que fue el Office: algo que se dará por sentado en cualquier postulación.
Qué cursos hacer
Su recomendación fue empezar por lo básico, con cursos gratuitos. Mencionó cursos de Gemini en LinkedIn y destacó Claude como una de las herramientas “más potentes” del mercado, aunque “un poco cara”. Las áreas hacia donde apuntaría: programación, construcción y manejo de datos, y programación de bots.
También recomendó no quedarse solo con los cursos formales y seguir contenido en YouTube, TikTok y medios financieros. Un espectador, Iván, comentó que muchas pymes ven con desconfianza al trabajador que usa IA, como si no estuviera “haciendo su pega”. Martínez coincidió en que hay que aprender también por cuenta propia.
Ojo con los datos
Ante una pregunta sobre ciberseguridad, Kevin recordó que estas herramientas se alimentan de la información que les entregamos: “No hay nada gratis”. Martínez coincidió y dijo que muchas empresas están creando sus propios sistemas internos para contratos y gestión, para que la información no salga de la compañía. También anticipó que la regulación de protección de datos obligará a pedir más autorizaciones antes de usar la información personal de los usuarios.
Sobre delegar procesos críticos en la IA, la conclusión de ambos fue la misma: siempre debe haber una persona revisando y controlando lo que hace.
La pregunta del título
Un espectador, Antonio, resumió la conversación con una frase que Martínez hizo suya: la IA no nos quitará el trabajo; nos lo quitará quien sepa manejarla mejor. “Evidentemente, este es un campo competitivo. El que esté mejor preparado posiblemente va a ser la persona que va a estar delante”, dijo.
Kevin cerró con una comparación: cuando apareció Canva, el diseño se volvió más fácil, pero los negocios siguieron buscando a profesionales que supieran usarlo. Con los bots de IA, dijo, pasará lo mismo.
El mensaje final de Martínez fue para todos, sin importar la edad: “No parar de aprender, nunca es tarde, la edad no es un impedimento”. Contó que su propio padre ya trabaja con la IA.
La conversación completa está disponible en el Kevin Rondón Podcast y en el canal de YouTube.
