El precio mayorista de electricidad en la región que cubre PJM Interconnection, el mayor operador de red eléctrica de Estados Unidos, subió 76% en apenas un año: de 77.78 dólares por megavatio-hora en el primer trimestre de 2025, a 136.53 dólares en el mismo período de 2026, según datos de Monitoring Analytics, el monitor independiente de mercado de PJM. El alza afecta directamente a 67 millones de personas repartidas en 13 estados y el Distrito de Columbia, la zona que administra esta red.
La causa identificada por el propio monitor de mercado es clara: la explosión de centros de datos dedicados a inteligencia artificial. En la subasta de capacidad más reciente de PJM para el período 2026-2027, el precio cerró en 329.17 dólares por megavatio-día, un salto de 22% frente a 2025 y un aumento exponencial frente a los apenas 28.92 dólares por megavatio-día que se pagaban en 2024. Del incremento total de costos de capacidad, que alcanzó los 14,700 millones de dólares, los centros de datos fueron responsables directos de 9,300 millones —es decir, 63% del aumento completo—.
El costo que ya llegó a las facturas de los hogares
Según reportó El Diario NY, este fenómeno ya se traduce en un costo medible para las familias: los hogares están pagando aproximadamente 375 dólares adicionales al año en su factura de electricidad como consecuencia directa de esta demanda. El propio expresidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, reconoció públicamente que la construcción acelerada de centros de datos está presionando al alza los precios de bienes y servicios relacionados con infraestructura tecnológica, contribuyendo de forma directa a la inflación general del país. La inversión proyectada en este sector solo para 2026 asciende a 750,000 millones de dólares, con una demanda energética que podría prácticamente duplicarse hacia 2028.
Consumidores eléctricos en 14 estados del Atlántico Medio y el Medio Oeste podrían asumir hasta 23,000 millones de dólares adicionales en sus facturas hasta el cierre de 2028, según cifras del propio monitor de mercado de PJM citadas por diarios especializados. David Mills, presidente y director ejecutivo de PJM, resumió el diagnóstico de fondo en un comunicado: “estos resultados de la subasta muestran que la demanda de electricidad sigue creciendo más rápido que la oferta”, una advertencia que resulta particularmente preocupante durante los periodos de calor extremo que Estados Unidos ha experimentado este verano, cuando la capacidad insuficiente de la red puede derivar en reducciones de suministro o cortes de energía.
Un rechazo ciudadano que ya se refleja en las encuestas
La reacción pública ante este fenómeno ha sido notablemente negativa: según una encuesta de Gallup, 71% de los estadounidenses se opone a la construcción de nuevos centros de datos en sus comunidades, con 48% declarándose “fuertemente” en contra —un nivel de rechazo inusualmente alto para cualquier tipo de infraestructura tecnológica—. La propia investigación de Bloomberg encontró que 70% de los nodos de la red eléctrica con mayores alzas de precio se ubican a menos de 80 kilómetros de una instalación importante de centros de datos, confirmando que el impacto no es solo nacional en promedio, sino particularmente concentrado en las comunidades más cercanas a esta infraestructura.
Por qué esto importa para la comunidad hispana en Estados Unidos: el aumento en el costo de la electricidad, impulsado por una industria —la inteligencia artificial— de la que la mayoría de los hogares hispanos no percibe ningún beneficio económico directo, se suma a la lista de presiones inflacionarias que ya documentamos toda esta semana sobre el precio de la gasolina y el diésel. Para las familias que ya destinan una porción significativa de sus ingresos a servicios básicos, esta alza de 375 dólares anuales en la factura eléctrica representa un costo adicional real y creciente, en un momento donde, según reconoce el propio expresidente de la Reserva Federal, la construcción de infraestructura tecnológica ya se ha convertido en un motor identificable de la inflación que afecta a todo el país.
