El petróleo amaneció este jueves con una subida fuerte, de entre 4% y 5%, después de que Donald Trump dijera que “ahora” no tiene interés en un acuerdo con Irán. El Brent se mueve en torno a los 104-105 dólares por barril y el WTI ronda los 90-92 dólares, según los reportes de mercado de la mañana.

El mensaje pesa porque en los últimos días el mercado había descontado que una negociación podía reabrir el flujo por el Estrecho de Ormuz. Con esa expectativa en pausa, el crudo recupera parte de lo que había cedido.

Las actas de la Fed

El segundo ingrediente del día son las actas de la reunión de septiembre de la Reserva Federal. Según lo publicado, 19 miembros apoyaron el alza de tasas de ese mes, y la mayoría de los participantes ve probable otra subida durante 2026.

Para quien esperaba que el ciclo de alzas ya estuviera cerca de su fin, el documento no ayuda: describe un banco central todavía preocupado por la inflación, justo cuando el petróleo vuelve a encarecerse.

Bonos y bolsas

Los rendimientos reaccionan en la misma dirección. El bono del Tesoro a 10 años se mantiene en niveles que no se veían desde 2002. Wall Street cerró en rojo el miércoles, un día después de tocar máximos, y los futuros apuntan a la baja este jueves. En Europa, el Ibex 35 cotiza en mínimos de cuatro meses.

La combinación es incómoda: petróleo más caro, tasas que podrían subir más y bonos con rendimientos altos presionan a las acciones por tres frentes a la vez. Los próximos datos de inflación y la reunión de la Fed del 28 de octubre serán la prueba de si el mercado está dispuesto a seguir pagando estos precios.