Volvimos al domingo de Parlo Tanto con la resaca de las elecciones de medio término. Lo dije al arrancar: lo que marcaban las encuestas no lo pudo revertir Donald Trump, y los demócratas se quedaron con el Congreso. Para nosotros, como venezolanos, la pregunta era una sola: ¿qué escenario nos deja esto? Me acompañaron los economistas Aldrin Villalobos y Oswaldo Leal, aunque a Oswaldo la conexión le jugó en contra varias veces durante el programa.

Aldrin abrió con humor: según él, Trump debe estar dando gracias de que las elecciones fueron el 3 de noviembre y no el 3 de diciembre. Y después lo explicó en serio, con tres elementos que a su juicio armaron la derrota republicana: candidatos demócratas competitivos, republicanos que se abstuvieron y un voto castigo de republicanos que esta vez votaron por el otro lado. Mi lectura fue otra cosa, más cercana a lo nuestro. Yo creo que el escenario más favorable para Venezuela es justamente este equilibrio: Trump con el Ejecutivo y un Congreso demócrata que funcione como órgano contralor. Porque así va a haber presión sobre dos cosas que hoy nadie explica bien, ese contrato petrolero del que no se conoce nada y la fecha concreta de la transición. Y no me parece casualidad que, recién conocidos los resultados, Marco Rubio saliera a decir que las elecciones en Venezuela serían «idealmente» en 2027, sin dar una fecha segura.

Les pregunté si estas elecciones le hacían daño a Rubio. Aldrin cree que no, y que más bien le abren una oportunidad: si hace bien las cosas en Venezuela, eso lo puede catapultar a la presidencia en 2028. Para él, en lo venezolano la palabra la tiene Rubio más que el propio Trump.

Luego vino lo de las fechas. Todos sabemos que hay un camino que cumplir: cambiar el Tribunal Supremo de Justicia, después el CNE, y solo entonces hablar de condiciones para unas presidenciales. Aldrin ve julio de 2027 demasiado cerca, porque un CNE nuevo tendría que renovar el Registro Electoral para que voten los venezolanos en todo el mundo, y eso no se hace en seis meses. Su apuesta es que las elecciones terminen concretándose hacia diciembre del año que viene, con primarias de por medio en los dos lados. Oswaldo, en lo poco que la señal nos dejó escucharlo, fue tajante: elecciones va a haber, sí o sí. Yo agregué lo que ya se ve: la precampaña empezó, y el chavismo está intentando vestirse con los colores y el tono de María Corina Machado. Si quieren repasar lo que se sabe hasta hoy, lo tengo ordenado en este explicativo sobre las elecciones.

Lo que más me dejó pensando fue la segunda parte. Aldrin preguntó qué país va a recibir quien gane, y yo le respondí sin rodeos: un país destruido. Ahí saqué un tema que me inquieta desde hace semanas. La canasta básica en Venezuela, ¿en qué moneda la vamos a medir? ¿En bolívares, en dólares, a qué tasa? La gente se ríe del turista que pregunta un precio y le hacen una regla de tres, de cuatro y de seis para darle un número, que al final resulta más caro que en cualquier parte del mundo. Pero detrás del chiste hay un problema de fondo: cómo se cobra, cómo se pagan impuestos, y si vale la pena seguir con el bolívar. Yo lo dije claro en el programa: soy partidario de volver a la idea del peso venezolano.

Aldrin puso el dedo en la llaga. Para él, el primer reto de quien llegue a Miraflores es llevar a un dígito una inflación que él ubica entre 300 y 500%, y de eso nadie está hablando. Usó el caso argentino: Javier Milei pasó años explicando qué iba a hacer antes de llegar, y su energía económica ha estado en bajar la inflación, con los costos que eso tiene. En Venezuela, dice, lo que se oye «huele a improvisación». Le pregunté si entonces no existe un planteamiento económico serio con una ruta y un objetivo, y su respuesta fue que, si lo hay, no lo están diciendo. Mi conclusión, medio en broma y medio en serio, es que aquí se escucha más a los chamanes que a los médicos. Y lo sostengo: cualquier cosa es mejor que el chavismo, pero confío en que quien sea candidato se rodee de gente capaz de presentar un proyecto económico de verdad.

Quedamos en algo para el próximo domingo: arrancar con la pregunta de qué es lo que se debe plantear, ojalá con Adalberto Alvarado y Román Sastre de vuelta en la mesa. Y les dejo esa misma pregunta a ustedes: si mañana tuviera que gobernar alguien distinto al chavismo, ¿qué es lo primero que le exigirían en economía? Déjenmelo en los comentarios del video.