El mismo domingo en que documentamos las declaraciones de Trump desde Irlanda, asegurando que el pueblo venezolano “está muy feliz”, la firma encuestadora Meganálisis publicó un dato que apunta en la dirección exactamente opuesta: 88,4% de los venezolanos considera “muy urgente” que el chavismo abandone el poder.

Una coincidencia de fechas que no pasa desapercibida

La publicación de esta cifra el mismo día en que Trump hacía sus declaraciones desde el campo de golf que posee en Irlanda no es casual desde el punto de vista periodístico, aunque tampoco existe evidencia de que ambos hechos estén conectados directamente. Lo que sí queda documentado es el contraste: mientras el presidente estadounidense describe una población satisfecha con su situación actual, la encuesta más reciente de uno de los institutos demoscópicos venezolanos con mayor cobertura muestra que la abrumadora mayoría del país quiere, precisamente, un cambio de poder.

Cómo se suma a lo que ya documentamos hoy

Esta cifra refuerza directamente los testimonios que recogimos hace unas horas en nuestra cobertura sobre las declaraciones de Trump: los relatos de María Sifontes, Alberto Domínguez y María Piñero, además de la encuesta previa de Meganálisis de julio que ya mostraba predominancia de sentimientos de indignación, impotencia y tristeza entre la población venezolana. El dato de hoy no es un hallazgo aislado, sino la continuación de una tendencia que esta misma encuestadora viene documentando de forma consistente durante los últimos meses.

El contexto político inmediato: la consulta popular de octubre

Este domingo también se conoció que Delcy Rodríguez convocó formalmente a una segunda Consulta Popular Nacional, fijada para el 18 de octubre, un proceso donde comunidades organizadas definirán mediante voto el financiamiento de proyectos locales, incluyendo por primera vez a juntas de condominio en zonas afectadas por el terremoto de junio. Es un mecanismo de participación distinto al que exigen las organizaciones de la sociedad civil y la diáspora que documentamos ayer: no se trata de elecciones presidenciales con observación internacional, sino de un ejercicio de consulta sobre proyectos específicos de infraestructura local.

El otro dato que acompaña esta jornada: libertad de expresión

La organización Espacio Público informó este domingo que ha registrado al menos 170 violaciones a la libertad de expresión en Venezuela entre enero y agosto de este año. Es un dato adicional que ayuda a entender el contexto en el que se produce esa cifra de 88,4%: no es una opinión que los venezolanos puedan expresar con total libertad y sin consecuencias, según la propia organización que lleva ese registro.

Lo que este contraste revela sobre el momento actual

La combinación de estos hechos, ocurridos todos el mismo domingo, ofrece una fotografía bastante completa de la tensión que atraviesa Venezuela en este momento: un discurso internacional que enfatiza el progreso económico derivado del acuerdo petrolero, una población que en abrumadora mayoría exige un cambio político que todavía no tiene fecha ni mecanismo claro, y organizaciones que documentan restricciones activas sobre la capacidad de expresar ese descontento.

Para la diáspora que sigue de cerca cada una de estas señales, la pregunta que queda planteada es la misma que hemos venido repitiendo en esta serie: cuánto tiempo más puede sostenerse la distancia entre el discurso oficial sobre el “renacimiento” económico de Venezuela, y la voluntad política mayoritaria que las propias encuestas siguen documentando, mes tras mes, dentro del país.