Bitcoin cayó por debajo de los 82.000 dólares este miércoles, con una baja de alrededor de 2%, después de que la inflación de septiembre en Estados Unidos saliera más caliente de lo esperado. Ether, XRP y Solana retrocedieron cerca de 3%.
Al principio la reacción fue moderada: antes del dato, bitcoin cotizaba cerca de 83.400 dólares y apenas perdió los 83.000. El golpe llegó a lo largo del día, a medida que Wall Street caía y los rendimientos de los bonos subían.
Por qué cayó
El problema no fue tanto la inflación general, de 3,7% anual, sino la subyacente, que excluye alimentos y energía: subió 0,3% en el mes, frente al 0,2% esperado.
“Una subyacente más caliente, de 0,3%, vuelve a poner sobre la mesa una subida de tasas en octubre”, explicó Thomas Wu, director financiero de Ledn. Paul Howard, de Wincent, coincidió en que la inflación más fuerte enfría las expectativas.
Tasas más altas encarecen el dinero, fortalecen el dólar y suben los rendimientos de los bonos, que este miércoles llegaron a 5,28% en el plazo de 10 años. Esa combinación suele presionar a los activos de riesgo, y bitcoin no es la excepción.
Los niveles
Howard espera que bitcoin se mueva entre 80.000 y 88.000 dólares en el corto plazo, y advierte que perder los 80.000 podría abrir la puerta a los 75.000.
Matt Mena, de 21Shares, es más optimista. Cree que la caída ya está descontada, después de que bitcoin perdiera los 85.000 la semana pasada y volviera a probar la zona de soporte de 81.000 a 82.000. Para él, una vez que se despeje la incertidumbre macroeconómica, bitcoin podría superar los 85.000 y acercarse a los 90.000.
Lo que viene
El jueves llegan el PPI y las ventas minoristas, y el viernes vencen las opciones mensuales. La reunión de la Fed del 27 y 28 de octubre es la fecha que todos miran.
Bitcoin sigue un 35% por debajo de su máximo histórico de 126.080 dólares. Esta nota describe el mercado; no es una recomendación de inversión.
