“La idea es que de aquí a diciembre no quede nadie en los campamentos”. Eso dijo Delcy Rodríguez este martes en Ciudad Caribia, entre Caracas y La Guaira, mientras entregaba 500 viviendas transitorias a damnificados del doble terremoto del 24 de junio, según El Diario.

Es una buena noticia para quien lleva casi cuatro meses en una carpa. Pero hay que leer bien la letra pequeña, porque cerrar un campamento y devolverle la casa a una familia no son la misma cosa.

Lo que se anunció

La palabra clave: “transitoria”

Las familias que se mudan a Ciudad Caribia no reciben su casa. Reciben un módulo donde pueden quedarse “hasta recibir su vivienda definitiva”. Es mejor que una carpa, sin duda: tiene paredes, baño propio y servicios. Pero el problema de fondo, que es dónde va a vivir esa familia dentro de un año, sigue abierto.

Por eso la meta de “cero campamentos en diciembre” se puede cumplir sin que nadie haya recuperado su hogar. Basta con pasar a la gente de la carpa al módulo. El campamento desaparece de la foto; el damnificado no.

Los números que hay que poner al lado

El último balance amplio, recogido por El Nacional a finales de septiembre con cifras oficiales de agosto, decía esto:

En julio, en el peor momento, los campamentos llegaron a albergar a más de 21.000 personas, según cifras oficiales citadas por El Tiempo.

El Gobierno no dijo este martes cuántas familias quedan hoy en los campamentos. Sin ese número no hay forma de saber si 6.000 módulos alcanzan. Si a finales de agosto eran más de 12.000 familias y desde entonces no ha salido una cifra nueva, la promesa de diciembre se apoya en un dato que nadie ha puesto sobre la mesa.

Lo que cuentan desde las carpas

Los testimonios recogidos en La Guaira en septiembre muestran el otro lado: agua que no siempre es potable, comida que llega cuando llega, un bono de contingencia de 249.000 bolívares con denuncias de retrasos, y familias que no pueden pedir crédito porque nunca tuvieron papeles del inmueble que perdieron. Con el dólar oficial pasando los 880 bolívares, como contamos en la nota sobre el dólar BCV, ese bono vale hoy unos 280 dólares, y cada semana un poco menos.

Y queda la herida que no se arregla con viviendas: hay familias que todavía buscan a sus desaparecidos, sin una cifra oficial actualizada desde agosto, como contamos ayer en la historia de quienes siguen buscando entre los escombros.

Qué mirar de aquí a diciembre

Tres cosas, si se quiere saber si la promesa es real:

  1. Que el Gobierno publique cuántas familias quedan hoy en campamentos. Es el punto de partida que falta.
  2. Cuántas viviendas definitivas se entregan, no solo módulos. La diferencia entre las dos cifras es la verdadera deuda con los damnificados.
  3. Si las familias aceptan mudarse. Muchas no quieren irse lejos del barrio donde tenían su casa, su trabajo y la escuela de los niños. Ciudad Caribia está a un trayecto largo de varias zonas de La Guaira.

La fecha que eligió el Gobierno tampoco es menor. Delcy Rodríguez ya adelantó la Navidad al 1 de noviembre. Una Navidad sin campamentos es una foto que cualquier gobierno quiere tener. La pregunta es si esa foto incluye casas de verdad.