El petróleo volvió a superar la barrera de los 100 dólares este miércoles, con el Brent cotizando en torno a 100,60 dólares por barril, un alza superior a 3% que lo lleva a su nivel más alto desde principios de julio, según reportó Cadena Láser. El WTI, referencia estadounidense, avanzó 2,12% hasta 95,01 dólares. Es la tercera escalada de precios en apenas tres días, tras el ataque hutí a instalaciones saudíes que documentamos el lunes.
Lo que ocurrió en las últimas horas
Estados Unidos lanzó una serie de ataques contra cinco buques petroleros iraníes. Teherán respondió con un ataque contra dos buques y una base militar estadounidense en Jordania, además de ocho petroleros en el Golfo Pérsico, según reportó El Cronista. Imágenes infrarrojas y térmicas difundidas mostraron los cinco petroleros iraníes antes y después de la operación estadounidense, con daños graves visibles en sus estructuras.
La advertencia directa de Rubio
El secretario de Estado, Marco Rubio, fue explícito sobre la postura de Washington: “Irán sigue intentando atacar buques de la Armada estadounidense, y cada vez que lo hagan o intenten hacerlo, perderán petroleros”. Es una declaración que deja claro que Estados Unidos está dispuesto a responder golpe por golpe sobre la flota petrolera iraní, precisamente el activo económico que sostiene buena parte de los ingresos del régimen de Teherán.
La nueva “zona de exclusión” que anuncia Irán
En paralelo, Irán anunció que creará una “zona de exclusión” fuera del propio Estrecho de Ormuz, que abarcaría áreas geográficas anteriores y posteriores al paso, según reportó Naucher. Es una escalada retórica y operativa que amplía el radio de la disputa más allá del estrecho mismo, hacia aguas donde hasta ahora el tránsito comercial se consideraba relativamente más seguro.
El conflicto se extiende al Mar Rojo
La situación no se limita a Ormuz. En el Mar Rojo, los hutíes, respaldados por Irán, y Arabia Saudita intercambiaron ataques en torno al estratégico paso de Bab al-Mandab, una ruta que ganó importancia adicional para el transporte de petróleo saudí precisamente por las restricciones en Ormuz. Es decir, la presión sobre el transporte energético global ya no se concentra en un solo punto geográfico, sino en dos corredores marítimos simultáneamente.
El efecto inmediato sobre los mercados financieros
El encarecimiento de la energía elevó la preocupación por la inflación mundial y por la respuesta de los bancos centrales. El alza del petróleo aumenta la presión sobre las autoridades monetarias para elevar los costos de endeudamiento, justo mientras el Banco Central Europeo prepara su decisión de política monetaria para mañana jueves, y el mercado estadounidense espera el IPC de agosto el viernes, el dato que documentamos hoy mismo como determinante para la decisión de la Fed del 15 y 16 de septiembre.
Una pregunta sin respuesta clara
Como plantea el propio análisis de Naucher, la incógnita de fondo sigue abierta: dónde y cuándo va a detenerse este enfrentamiento entre dos contendientes cada vez más agresivos, cuyas consecuencias económicas está sufriendo el resto del mundo a través del precio de la energía. La evidencia histórica sugiere que este tipo de escaladas sostenidas rara vez se resuelven de forma ordenada, y por ahora ninguna de las dos partes muestra señales de repliegue.
Para las familias hispanas en Estados Unidos, este nuevo salto del petróleo llega apenas días después de que documentáramos el récord histórico de gasolina en 4,14 dólares por galón durante el fin de semana de Labor Day, confirmando que ese nivel de precios, lejos de ser un pico pasajero, podría profundizarse todavía más en las próximas semanas.
