La aprobación general del presidente Donald Trump cayó a 33%, su nivel más bajo desde que el Financial Times inició esta serie de encuestas en mayo de 2026, según el sondeo mensual realizado junto a Focaldata. Es una caída de tres puntos porcentuales frente al mes anterior, y ocurre a menos de dos meses de las elecciones legislativas de noviembre.

La erosión llega hasta la propia base republicana

Lo más revelador del sondeo no es la caída general, sino dónde específicamente se concentra. Entre los votantes republicanos, la aprobación de Trump descendió más de dos puntos, hasta 72%, también un mínimo histórico para esta encuesta. Y en materia económica específicamente, solo el 53% de los votantes del propio partido respalda su manejo del empleo y la economía, una caída de casi ocho puntos en apenas un mes.

El diagnóstico es unánime: es el bolsillo, no la política exterior

El malestar con la economía y el costo de vida aparece como el principal motor de este desplome. Casi dos tercios de los votantes registrados consideran que la economía marcha en la dirección equivocada, y 57% afirma estar peor económicamente bajo la presidencia de Trump, cuatro puntos más que en la medición anterior.

El diésel, citado explícitamente como agravante

La propia encuesta identifica un factor concreto detrás del deterioro: el precio del diésel, que el viernes alcanzó un máximo histórico de 5,85 dólares por galón según AAA, el mismo récord que documentamos la semana pasada. El sondeo atribuye ese encarecimiento en parte a la guerra con Irán, que en el reporte del Financial Times aparece identificada bajo su nombre en código oficial: “Operation Epic Fury”, la misma guerra cuyo impacto sobre el petróleo, el Estrecho de Ormuz, y los precios de la energía hemos documentado extensamente en esta serie durante las últimas dos semanas.

Los aranceles, el segundo frente de desgaste

La política arancelaria también pesa sobre la aprobación presidencial. El 56% de los votantes registrados, incluyendo más de 60% de los independientes y casi un tercio de los propios republicanos, desaprueba los aranceles de 50% que Trump impuso sobre unos 20,000 millones de dólares en bienes canadienses, la misma medida que documentamos hace unas semanas al reportar la escalada comercial con Canadá.

La respuesta oficial

La Casa Blanca defendió su rumbo pese a estos números, aunque el propio reporte no detalla una estrategia concreta para revertir la tendencia antes de las elecciones de noviembre.

Por qué esta encuesta confirma lo que ya veníamos documentando con datos duros

Esta caída en aprobación no ocurre en el vacío: llega apenas un día después de que documentáramos el IPC de agosto saliendo más caliente de lo esperado, la gasolina tocando su propio récord histórico de 4,30 dólares por galón, y la probabilidad de que la Fed suba las tasas saltando a 90%. Es decir, la encuesta de opinión pública confirma, con el respaldo directo de los votantes, exactamente el mismo deterioro económico que hemos venido siguiendo con cifras oficiales semana tras semana.

Para la comunidad hispana que sigue de cerca el rumbo económico de Estados Unidos, este dato tiene una lectura doble: confirma que el malestar por el costo de vida no es una percepción aislada, sino un fenómeno medible que atraviesa incluso a la propia base electoral del presidente, y anticipa que el tema económico, más que cualquier otro, definirá probablemente el resultado de las elecciones legislativas de noviembre.