La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos implementó este miércoles un nuevo paquete de sanciones contra Cuba, en vigor desde hoy mismo, bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Trump el 1 de mayo de este año y titulada “Imponiendo sanciones a los responsables de la represión en Cuba y de amenazas a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”.
Lo que cambia exactamente
La medida combina una enmienda a las Regulaciones de Control de Activos Cubanos (CACR), vigentes desde 1963, con la emisión de nuevas Regulaciones de Sanciones a Cuba (CSR). A partir de hoy, los bancos bajo jurisdicción estadounidense ya no podrán abrir ni mantener cuentas a emprendedores independientes del sector privado cubano, y deberán bloquear de inmediato los fondos ya existentes, salvo que cuenten con una licencia específica de la OFAC. La regulación elimina además las transferencias bancarias tipo “U-turn”, que permitían usar bancos estadounidenses como intermediarios para operaciones originadas y concluidas en terceros países, y amplía las restricciones con entidades vinculadas a la Lista de Entidades Restringidas de Cuba.
Los cambios en materia de viajes
La medida deroga las autorizaciones para asistir u organizar reuniones y conferencias profesionales en Cuba, suspende los viajes educativos grupales bajo la modalidad “pueblo a pueblo”, y exige patrocinio institucional para actividades académicas. Quienes ya hubieran completado al menos una transacción relacionada con un viaje, como la compra de un boleto aéreo, antes de hoy, podrán completarlo bajo las condiciones previamente autorizadas. Existe un período de liquidación de 30 días, hasta el 30 de octubre, para concluir actividades ya autorizadas bajo el régimen anterior.
El objetivo declarado por Washington
Según un comunicado del Departamento de Estado citado por Progreso Hispano News, la normativa busca “cerrar los vacíos legales que el gobierno cubano ha explotado históricamente para evadir sanciones, enriquecer a las altas esferas del régimen y financiar actividades militares y subversivas”. El propio Departamento del Tesoro publicó en sus redes: “Estados Unidos está cerrando los vacíos legales que el régimen cubano ha explotado durante años”.
La tensión que vale la pena señalar
Aquí está el punto que más llama la atención de esta actualización: la restricción a las cuentas bancarias de emprendedores privados cubanos llega apenas meses después de que documentáramos, en junio, el anuncio del propio gobierno cubano de 176 medidas económicas orientadas, en parte, a fortalecer la participación del sector privado dentro de la isla. Es decir, mientras La Habana dice querer ampliar el espacio para los emprendedores privados, Washington les cierra simultáneamente el acceso al sistema bancario estadounidense, precisamente el segmento económico que, en teoría, ambos discursos dicen querer respaldar por razones distintas.
Lo que esto podría significar en la práctica
Según un análisis de Directorio Cubano, aunque no se trata de una nueva obligación anunciada para todos los bancos extranjeros, controles adicionales en el sistema financiero podrían dificultar pagos internacionales relacionados con la importación de alimentos, combustible u otros bienes básicos para los negocios privados cubanos, en un momento donde ya documentamos el dólar informal tocando récord de 715 pesos cubanos y el propio gobierno admitiendo operar bajo una lógica de “economía de guerra”.
La reacción desde medios oficialistas cubanos
Radio Habana Cuba calificó estas medidas como parte de la “máxima presión” del gobierno estadounidense contra la isla, enmarcándolas dentro de la Orden Ejecutiva 14404 como un intento de “aislar a Cuba del comercio internacional”. Es la misma retórica de responsabilidad externa que hemos documentado repetidamente en esta serie sobre Cuba, aunque en este caso específico, la medida sí representa una restricción concreta y verificable sobre el acceso bancario de ciudadanos cubanos comunes, no solo de funcionarios del régimen.
Lo que sigue
Con el período de liquidación corriendo hasta el 30 de octubre, y con instituciones financieras extranjeras también bajo advertencia de posibles sanciones si facilitan transacciones significativas con personas bloqueadas bajo esta orden, seguiremos de cerca cómo se traduce esta medida en la práctica cotidiana de los emprendedores cubanos en los próximos días, y si la propia OFAC emite licencias específicas que permitan cierta continuidad operativa mientras se resuelve el nuevo marco regulatorio.
