La termoeléctrica Guiteras, una de las instalaciones clave del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de Cuba, acumula al menos 17 interrupciones no programadas en lo que va de 2026, y no recibe un mantenimiento capital desde 2010, según reportó CiberCuba. La planta logró sincronizarse brevemente al sistema el pasado 27 de septiembre, aportando unos 150 megavatios, pero volvió a salir de servicio horas después por una falla en su recalentador.
Lo que haría falta para una solución real
Técnicos y directivos del sector eléctrico han advertido en reiteradas ocasiones que la solución definitiva exigiría una parada de aproximadamente 180 días, para sustituir cerca de 500 tubos y ejecutar entre 1,000 y 1,200 cordones de soldadura. Las propias autoridades reconocen que, hasta ahora, no ha sido posible ejecutar esa reparación. Es un ejemplo concreto de la magnitud del rezago en inversión que hemos documentado en esta serie, la misma lógica detrás de los 15,000 a 40,000 millones de dólares que necesita todo el sistema eléctrico cubano para una recuperación estructural.
Cómo arrancó octubre para la isla
Con la Guiteras fuera de servicio, Cuba comenzó el mes con afectaciones persistentes: este jueves, La Habana reportaba 267 megavatios afectados y 100 circuitos de distribución interrumpidos, mientras la Unión Eléctrica proyectaba un déficit de generación de 1,910 megavatios y una afectación estimada de 1,940 megavatios para el horario de mayor demanda.
La historia que resume cómo funciona el reclamo ciudadano en Cuba hoy
En paralelo, documentamos un caso puntual que ilustra algo más amplio sobre cómo se resuelven, o no se resuelven, los problemas eléctricos cotidianos en la isla. En La Cuchilla, un barrio de Palma Soriano, los vecinos pasaron 15 días sin electricidad tras la explosión de un transformador que además provocó un incendio. Según CiberCuba, cuando los afectados llamaban para reportar el problema, les respondían que el caso aparecía registrado como “resuelto”, pese a que el barrio seguía completamente a oscuras. Beatriz Johnson, primera secretaria del Partido Comunista en Santiago de Cuba, había prometido visitar la zona personalmente, pero no llegó a hacerlo.
Lo que cambió todo: una publicación pública
La solución llegó apenas 24 horas después de que una residente de la zona se pusiera en contacto con CiberCuba y denunciara públicamente la situación. Trabajadores de la Unión Eléctrica regresaron al barrio y repararon el transformador. Es un patrón que vale la pena señalar: la exposición mediática pública, más que el canal oficial de reclamos, terminó siendo lo que realmente movilizó una respuesta.
Otro efecto en cascada: la radio y la televisión también se apagan
En Sancti Spíritus, la falta de combustible limita directamente la señal de radio y televisión durante los apagones prolongados, según reportó Directorio Cubano. Yaneisy Álvarez Rodríguez, directora provincial de RadioCuba, explicó que el grupo electrógeno de la planta transmisora de San Isidro consume 24 litros de combustible por hora, un suministro que ya no alcanza para mantenerlo encendido durante cortes de 12 o 18 horas, ni para operar todo el día. Es una muestra de cómo la crisis energética no solo apaga las casas, sino que también interrumpe el acceso de la población a la información.
Lo que esto confirma sobre el patrón general
Estos tres episodios, la falla estructural de Guiteras, la resolución de La Cuchilla solo tras denuncia pública, y el apagón de las propias señales de radio y televisión, confirman lo que hemos venido documentando en esta serie: una crisis que ya no se limita a los grandes apagones nacionales que hacen titulares, sino que se extiende a fallas cotidianas, dispersas, y que dependen cada vez más de la presión pública puntual para resolverse, en lugar de una gestión institucional sistemática.
Lo que sigue
Con la posible reconexión de la Guiteras prevista para este sábado, según las propias autoridades citadas por CiberCuba, seguiremos de cerca si esa reparación parcial logra sostenerse, o si se suma a la larga lista de intentos fallidos que la planta ha acumulado durante todo este año.
