Hay acuerdos de paz que duran décadas. Otros, una generación. Y luego está la tregua energética entre Rusia y Ucrania anunciada por Donald Trump, que duró aproximadamente lo que dura el café de la mañana.

Trump anunció que ambos países habían acordado dejar de atacar mutuamente su infraestructura energética. El mercado le creyó: el petróleo abrió el lunes a la baja, con el Brent cediendo hacia los 103 dólares.

Horas después, Rusia atacó seis instalaciones energéticas de Ucrania.

El parte del lunes

Según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, los ataques dejaron 33 heridos. La operadora eléctrica Ukrenergo reportó nuevos cortes de luz en las regiones de Járkov, Donetsk y Zaporiyia, con racionamiento en algunas zonas. También hubo daños en la red eléctrica de Izium y ataques contra infraestructura ferroviaria en el oeste del país. Entre los objetivos estuvieron instalaciones de gas de la empresa estatal Naftogaz.

Zelenski dijo que respaldaba la propuesta, pero que su cumplimiento depende de que Washington lo garantice. Aseguró a Fox News que Ucrania no había atacado instalaciones rusas, y describió los bombardeos como la respuesta de Putin al anuncio de Trump.

Desde Moscú, el canciller Serguéi Lavrov ofreció su propia interpretación del espíritu del acuerdo: Ucrania no merece el “respiro” que daría un alto el fuego.

El récord

Para Trump, que días antes había reclamado el Nobel de la Paz por haber “resuelto ocho guerras”, el lunes fue complicado. La tregua energética se suma a la lista de acuerdos anunciados antes de que las partes los cumplan.

El petróleo, que había bajado en la mañana por la noticia, terminó la jornada al alza. Los mercados, como siempre, escuchan los anuncios, pero pagan por los hechos.