El ingreso personal en Estados Unidos aumentó 115,100 millones de dólares en julio, un alza de 0.4% mensual, según el reporte de Ingreso y Gasto Personal publicado por el Departamento de Comercio el mismo día que documentamos el estancamiento de la inflación PCE en 3.7%. El ingreso disponible, lo que queda después de impuestos, subió 125,900 millones de dólares, o 0.5%. Pese a esa mejora en los ingresos, el gasto real de los consumidores, es decir, ajustado por inflación, retrocedió durante el mes.
Un cambio de composición que revela cautela real
Sin ajustar por inflación, el gasto total sí aumentó, pero apenas 0.2% frente a junio, y ese incremento se explica casi por completo por los servicios: finanzas y seguros, atención médica, vivienda y servicios públicos. La mayoría de las compras discrecionales de bienes, en cambio, retrocedieron frente a junio, con las caídas más marcadas en gasolina, vehículos y mobiliario para el hogar. La única excepción notable dentro del gasto discrecional fue el consumo en restaurantes, que subió 4.6%.
El efecto estadístico del Prime Day que hay que tener en cuenta
Vale la pena una precisión técnica antes de sacar conclusiones apresuradas: parte de la caída en el gasto en bienes se explica porque Amazon adelantó su popular Prime Day a junio este año, lo que infló artificialmente el gasto de ese mes y, en comparación, hizo lucir más débil a julio. Combinado con promociones de otros minoristas que también se adelantaron, el dato de julio probablemente exagera algo la desaceleración real del consumo, según análisis citados por CNN.
Lo que dice esto sobre la fortaleza real de la economía
Varios economistas coinciden en una lectura de fondo: los hogares están priorizando servicios esenciales y experiencias, como salir a comer, por encima de compras discrecionales de bienes más costosos, justo en el mismo momento en que documentamos el deterioro simultáneo de dos encuestas distintas de confianza del consumidor. Lydia Bostjancic, economista citada por CNN, señaló que el crecimiento del empleo privado sigue siendo la variable que en última instancia determina el poder adquisitivo de las familias, más que el ingreso agregado por sí solo.
Todas las miradas puestas en el discurso de hoy
Este reporte llega apenas horas antes de que Kevin Warsh pronuncie su primer discurso en Jackson Hole como presidente de la Fed, que documentamos esta mañana, y una semana antes de que se publiquen los datos del mercado laboral que la propia Bostjancic calificó como “cruciales para evaluar la solidez de la economía”. Es la misma semana intensa de indicadores que anticipamos en nuestro calendario económico semanal del domingo.
Por qué esto importa para la comunidad hispana en Estados Unidos: que los ingresos suban mientras el gasto real cae es una señal clásica de que las familias, incluidas las hispanas, están absorbiendo la inflación persistente con más cautela en sus decisiones de compra, priorizando lo esencial sobre lo discrecional. El hecho de que el gasto en restaurantes haya sido la excepción que más creció sugiere que, incluso en medio de ese ajuste, las familias siguen dispuestas a gastar en pequeños placeres cotidianos, aunque recorten en compras más grandes como vehículos o muebles para el hogar.
