Kevin Warsh pronuncia hoy a las 10:00 a.m., hora del Este, su primer discurso como presidente de la Reserva Federal en el Simposio de Jackson Hole, el evento que anticipamos en nuestro calendario económico semanal y que documentamos ayer al reportar el inicio del simposio. Es, según describió NBC News, uno de los discursos con más expectativa de los últimos años, en un momento donde Warsh enfrenta una lista creciente de preguntas urgentes apenas tres meses después de asumir el cargo.
La exigencia central: que por fin defina su “función de reacción”
Warsh ha sido blanco de críticas repetidas por negarse a explicar su llamada “función de reacción”, es decir, las condiciones económicas específicas bajo las cuales la Fed movería las tasas de interés en una u otra dirección. Según CNBC, los inversionistas ven el discurso de hoy como la oportunidad más clara hasta ahora para que Warsh llene ese vacío. El mercado actualmente asigna una probabilidad de apenas 34% a que la Fed suba las tasas en su próxima reunión, programada para el 15 y 16 de septiembre.
Una Fed visiblemente dividida
El propio simposio llega en medio de lo que Warsh mismo ha descrito como una “buena pelea familiar” dentro de la Fed: en la última reunión de política monetaria, tres funcionarios votaron en disidencia, reflejando una división real entre quienes prefieren mantener las tasas estables para ver si la inflación cede por sí sola, y quienes exigen actuar de inmediato. Mark Cabana, jefe de estrategia de tasas en Estados Unidos de Bank of America, anticipó en una nota a clientes que “esperamos que Warsh señale que está preparado para subir las tasas nuevamente si la inflación no continúa moderándose”.
La tensión incómoda con el propio Tesoro
Joseph Brusuelas, economista citado por CNBC, señaló una contradicción que complica todavía más la posición de Warsh: las intervenciones del Tesoro en los mercados de bonos, la duplicación de las recompras de deuda de largo plazo que documentamos hace unos días, parecen contradecir las intenciones que el propio Warsh ha expresado hasta ahora. “Estamos ante un conjunto único de condiciones, donde las acciones del Tesoro han socavado el movimiento de Warsh. Por lo tanto, el presidente de la Fed está entre la espada y la pared”, explicó Brusuelas.
El tema oficial del simposio, y lo que Warsh prometió hace un mes
Este año, el simposio de Kansas City lleva el título “Innovación Financiera: Implicaciones para los Pagos y la Política”, aunque hace cuatro semanas el propio Warsh había adelantado su intención de usar el escenario para abordar “las grandes preguntas” de fondo, en lugar de detalles tácticos sobre las tres reuniones de política monetaria que restan este año, tal como documentamos ayer. Según Axios, los acontecimientos de las últimas semanas no le han dado tregua a ese plan original: los mercados están nerviosos, el Tesoro ha tomado medidas controvertidas, y los inversionistas han perdido paciencia con lo que Toomas Laarits, profesor de finanzas en la Universidad de Nueva York, describió como la tendencia de Warsh a ser “deliberadamente vago sobre las particularidades de corto plazo”.
Actualización: Warsh ya pronunció su discurso. Confirmó lo anticipado en esta nota —no dio pistas sobre tasas—, pero sí calificó la inflación como “más preocupante” de lo esperado. Lee la cobertura completa de lo que dijo aquí.
Por qué esto importa para la comunidad hispana en Estados Unidos: lo que Warsh diga, o vuelva a evitar decir, en la próxima hora tiene el potencial de mover de inmediato las expectativas sobre el costo del crédito para el resto del año. Con la inflación todavía muy por encima de la meta de 2% de la Fed, y con una probabilidad de alza de tasas que el propio mercado calcula en apenas 34%, la claridad que tanto exigen los inversionistas también determinará qué tan predecible resulta, en los próximos meses, el costo de las hipotecas, las tarjetas de crédito y los préstamos que enfrentan millones de familias hispanas en todo el país.
