Nvidia presenta hoy, tras el cierre del mercado estadounidense, los resultados de su segundo trimestre del año fiscal 2027, correspondiente al segundo trimestre natural de 2026, en lo que se considera el evento financiero más importante de la jornada. La compañía, con un valor de mercado superior a los 5 billones de dólares, llega a esta cita con el listón muy alto: el consenso de analistas sitúa los ingresos entre 92,000 y 95,000 millones de dólares, lo que representaría un crecimiento cercano al 96% frente al mismo trimestre del año pasado.

Por qué este reporte importa más allá de una sola empresa

Según Juan J. Fernández-Figares, director de Gestión de IICs de Link Securities, la pregunta que sobrevuela los mercados no es si Nvidia superará esas cifras, sino qué ocurre si las supera y el mercado tampoco reacciona al alza. Es una tensión que ya se hizo evidente ayer martes, cuando los valores vinculados a la infraestructura de inteligencia artificial lastraron tanto al S&P 500 como al Nasdaq Composite, en medio de dudas crecientes sobre si las enormes inversiones en IA generarán los retornos que el mercado ha estado descontando.

El respaldo financiero detrás de la expansión

La propia Nvidia ha buscado sostener ese apetito inversor por cuenta propia: este mes reunió un fondo de capital de 500,000 millones de dólares junto a bancos de Wall Street, y respalda la construcción de un centro de datos de ocho gigavatios en Ohio junto a OpenAI, el mismo tipo de infraestructura que documentamos hace unos días al reportar el alza de 76% en los precios mayoristas de electricidad, impulsado precisamente por la demanda energética de este tipo de instalaciones. En lo que va de agosto, la acción de Nvidia acumula una subida de aproximadamente 8%, y su revalorización desde el inicio del año fiscal supera el 13%.

Un resultado que coincide con el dato de inflación de hoy mismo

El reporte de Nvidia llega el mismo día en que se publicó la inflación PCE de julio, que documentamos esta mañana, estancada en 3.7% y por encima de lo esperado. Según Bloomberg, las acciones estadounidenses operaban hoy sin una dirección clara, y los bonos del Tesoro caían, mientras los operadores evitaban asumir riesgo antes de conocer ambos resultados. El analista Ulrich Urbahn, de Berenberg, resumió la tensión del día: “el PCE puede aliviar la tensión macroeconómica inmediata, pero por sí solo no puede resolver el problema del mercado de bonos del Tesoro”. Un escenario más favorable y duradero, según Urbahn, requeriría inflación subyacente moderada, petróleo más estable, evidencia de demanda firme, y una caída posterior de los rendimientos de largo plazo que no dependa únicamente de las medidas de liquidez del Tesoro que documentamos la semana pasada.

El resto de la industria, atenta al mismo resultado

Empresas que forman parte de la misma cadena de suministro que Nvidia también seguirán de cerca el reporte de hoy: ASML, el grupo neerlandés cuyas máquinas de litografía sustentan buena parte de esa cadena, ha elevado en dos ocasiones este año su propia previsión de ventas para 2026 gracias a la demanda de inteligencia artificial, y sus acciones, junto a las del fabricante de equipos para chips BE Semiconductor y el grupo óptico alemán Jenoptik, tienden a moverse al compás de las perspectivas de Nvidia.

Por qué esto importa para la comunidad hispana en Estados Unidos: el resultado de Nvidia esta noche no es solo relevante para quien invierte directamente en la empresa, sino para el ritmo general de la expansión de infraestructura de inteligencia artificial en el país, que ya está generando efectos medibles sobre el costo de la electricidad para millones de hogares, incluidos los hispanos, tal como documentamos anteriormente. Un resultado decepcionante podría frenar temporalmente ese ritmo de inversión; uno excepcional probablemente lo acelere aún más, con las mismas implicaciones sobre la factura eléctrica que ya viene sintiendo buena parte del país.