El presidente Donald Trump pronuncia este miércoles un discurso en Gastonia, Carolina del Norte, en un acto realizado en el aeropuerto municipal de la ciudad, en plena campaña de cara a las elecciones legislativas del 3 de noviembre, según reportó Infobae. Es exactamente la fecha electoral que documentamos ayer en nuestro análisis sobre si la guerra con Irán responde a una lógica de recursos petroleros o al calendario político estadounidense.
El otro movimiento del día: Irán se acerca a China, no a Washington
El mismo miércoles, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, realiza una visita a Beijing, donde se reunirá con su homólogo chino, Wang Yi, en un momento de alta tensión en Oriente Medio. El detalle más relevante de este viaje es lo que confirma sobre la postura de Teherán: Irán rechaza negociar con Estados Unidos hasta que se cumplan sus condiciones, la misma posición que documentamos hace unos días cuando el secretario de Estado Marco Rubio declaró desde Ecuador que Washington “no lo está buscando” tampoco.
Por qué este contraste es revelador
Es notable que, mientras Trump recorre estados clave para las legislativas con un mensaje dirigido a su electorado interno, Irán refuerza sus vínculos diplomáticos con otra potencia global en lugar de acercarse a la mesa de negociación con Estados Unidos. Es la confirmación práctica de lo que planteamos ayer: ninguna de las dos partes muestra, por ahora, intención real de resolver el conflicto antes de las elecciones de noviembre, pese a que Trump ha vinculado explícitamente el fin de la guerra con esa fecha.
El otro evento que ocurre en Beijing hoy mismo
En paralelo a la visita de Araqchí, se inaugura en Pekín el Foro de Xiangshan, el principal evento anual chino de diplomacia militar, en un momento marcado por las tensiones simultáneas en Oriente Medio, Taiwán, Ucrania y el mar Meridional de China. Que la visita del canciller iraní coincida con este foro sugiere que Teherán busca proyectar sus vínculos con Beijing en el escenario internacional de mayor visibilidad posible, justo cuando Washington intensifica su presión económica sobre el régimen iraní.
Cómo esto conecta con la jornada más importante de la semana
Este movimiento diplomático ocurre en el mismo día en que documentamos esta mañana la decisión de la Reserva Federal sobre las tasas de interés, presionada en gran parte por la propia escalada petrolera derivada de este conflicto. Es un recordatorio de que la guerra con Irán no es solo un tema de política exterior aislado: sus decisiones diplomáticas de hoy, en Beijing, tienen un efecto directo sobre el petróleo, la inflación, y en última instancia, sobre la decisión que la Fed anuncia esta misma tarde.
Lo que sigue
Con Trump enfocado en movilizar a su base electoral en estados clave, e Irán fortaleciendo sus vínculos con China en lugar de sentarse a negociar, no hay señales de que el conflicto que ha definido buena parte de nuestra cobertura económica de las últimas semanas esté cerca de resolverse antes de las elecciones del 3 de noviembre, tal como el propio Trump ya había anticipado.
