Concluye este domingo en Nueva Delhi la cumbre de los BRICS de 2026, un encuentro de dos días que reunió a los líderes de este bloque de economías emergentes recientemente ampliado, con las guerras de Irán y Ucrania y la incertidumbre económica marcando toda la agenda, según reportó EFE. Es el cierre del encuentro cuya declaración inicial, pidiendo “máxima contención” ante la escalada en Medio Oriente, documentamos ayer.

El dato que resume el costo humano del conflicto: el miedo cambió de objeto

Uno de los hallazgos más reveladores de esta cumbre no vino de ningún comunicado oficial, sino de un reportaje desde Teherán que documentó cómo muchos iraníes temen ahora más al empobrecimiento que a la propia guerra, tras el lanzamiento de una nueva operación estadounidense para aislar todavía más financieramente al país. Es un giro significativo: después de seis meses de conflicto activo, el frente que más angustia genera dentro de Irán ya no es exclusivamente militar, sino económico.

Por qué esto conecta directamente con lo que documentamos toda la semana

Esta ofensiva de aislamiento financiero es, en esencia, la misma estrategia que reseñamos hace unas semanas bajo el nombre “Operation Economic Outcast”, anunciada por el secretario del Tesoro Scott Bessent. El reportaje desde Teherán confirma, desde el terreno, el efecto real de esa presión: no solo afecta la capacidad militar iraní, sino la vida cotidiana de la población civil, que enfrenta una devaluación acelerada de su moneda y una escasez creciente de bienes básicos.

El contexto en el que Trump viaja a Irlanda

Esta misma jornada, como documentamos hoy, Trump inicia una visita privada de dos días a Irlanda, apenas horas después de que se confirmara su aprobación en mínimo histórico de 33%. El contraste resulta notable: mientras el bloque BRICS, que incluye representación directa de Irán, pide contención y preserva sus vínculos comerciales con Teherán, Washington intensifica exactamente la presión financiera que esa misma declaración cuestiona.

Un editorial que resume el momento: “el ocaso de Estados Unidos”

En un análisis publicado este domingo, el Premio Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz planteó una crítica directa a la estrategia de presión que ha caracterizado la política exterior de esta administración. Según su argumento, tanto Trump como Bessent no parecen reconocer que Estados Unidos ya no ejerce el mismo poder que tuvo históricamente sobre el resto del mundo, y que la alternativa que prefiere la Casa Blanca, “intimidación y bravuconadas”, en palabras del propio Stiglitz, podría estar acelerando precisamente el declive que buscaba evitar.

Lo que sigue: una semana con la mirada puesta en Washington

Mientras el mundo digiere el cierre de esta cumbre, la atención regresa de inmediato a Estados Unidos: la Reserva Federal decide sobre las tasas el miércoles 16 de septiembre, en la misma semana en que documentamos hoy que el mercado ya asigna 90% de probabilidad a una subida. Es un recordatorio de que, pese a los cuestionamientos sobre su influencia global que plantea Stiglitz, las decisiones que se toman en Washington esta semana seguirán teniendo un peso desproporcionado sobre la economía del resto del mundo, Irán incluido.