El economista Joseph E. Stiglitz, Premio Nobel de Economía y execonomista principal del Banco Mundial, publicó este domingo un editorial titulado “El ocaso de Estados Unidos”, con una crítica directa a la estrategia de política económica y exterior de la administración Trump, según reprodujo La Jornada a partir de Project Syndicate.
La crítica central: intimidación en lugar de persuasión
Stiglitz plantea que, tras el fracaso de sus intentos de influir en los mercados de bonos y divisas, la alternativa que prefiere Trump es “intimidación y bravuconadas”. El problema, según el propio Stiglitz, es de fondo: “ni él ni Bessent parecen darse cuenta de que Estados Unidos ya no tiene el poder que antes tuvo sobre el resto del mundo”.
La cifra que sostiene el argumento
El dato central del análisis es contundente: según Stiglitz, la participación de Estados Unidos en el PIB mundial, medida en términos de paridad de poder adquisitivo, se redujo a la mitad desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Es una cifra que, según su argumento, explica por qué estrategias de presión que pudieron funcionar en décadas anteriores ya no producen los mismos resultados hoy.
Un golpe directo a la credibilidad de Bessent
Stiglitz fue particularmente duro con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, a quien describe como el miembro que “se suponía” era el más creíble del gabinete de Trump, pero que “ahora dilapidó su credibilidad” tras sus recientes intentos fallidos de influir en los mercados de bonos y divisas, la misma operación de recompra de deuda que documentamos hace unos días. Según Stiglitz, “es casi seguro que su motivo verdadero fue mostrarle a su jefe que está ‘haciendo algo’”, una lectura que cuestiona directamente la sustancia real de esas intervenciones.
Por qué esto conecta con todo lo que documentamos esta semana
Este editorial llega en la misma semana en que documentamos, con datos duros, buena parte de los síntomas que Stiglitz describe de forma más conceptual: el IPC de agosto saliendo más caliente de lo esperado, el petróleo superando los 100 dólares tras la escalada con Irán, y la propia encuesta que reportamos ayer mostrando la aprobación de Trump en un mínimo histórico de 33%, con el costo de vida como motor principal del desplome.
La conexión con la guerra en Irán
Stiglitz también plantea que Trump “tampoco comprende cómo están cambiando la naturaleza de la guerra moderna y el papel de Estados Unidos en la economía global”, un argumento que adquiere relevancia adicional a la luz de la cumbre BRICS que concluyó ayer en Nueva Delhi, donde el propio bloque, con Irán participando directamente, pidió contención y rechazó las sanciones unilaterales que forman parte central de la estrategia de presión estadounidense contra Teherán.
Un contrapunto que merece registrarse con precisión
Vale la pena señalar que este es un editorial de opinión, firmado por un economista con una trayectoria y una perspectiva ideológica identificables, no un reporte noticioso neutral. Stiglitz ha sido, históricamente, un crítico consistente de las políticas de libre mercado sin regulación y de las estrategias de presión unilateral en política exterior, por lo que su lectura sobre el “ocaso” de Estados Unidos debe entenderse como un argumento dentro de un debate más amplio, no como un consenso establecido entre economistas.
Lo que queda planteado de cara a esta semana
El editorial de Stiglitz llega justo antes de la semana más determinante del trimestre para la política monetaria estadounidense: la Reserva Federal decide sobre las tasas el miércoles 16 de septiembre, con el mercado ya asignando 90% de probabilidad a una subida, tal como documentamos hoy en nuestro calendario económico semanal. Sea cual sea el resultado de esa decisión, el argumento de fondo que plantea Stiglitz, sobre los límites reales del poder económico estadounidense en el mundo actual, seguirá siendo parte del debate que acompañe cualquier movimiento que tome Washington en las próximas semanas.
