Wall Street cerró este miércoles en rojo por tercera sesión consecutiva, con el Dow Jones cayendo 0,77%, el S&P 500 retrocediendo 0,48%, y el Nasdaq cediendo 0,64% hasta las 26,253 unidades, según reportó EFE. Es el cierre definitivo de la jornada que documentamos esta mañana con la apertura en rojo, y confirma que la presión bajista se sostuvo durante todo el día.
El petróleo, con cifras finales más altas de lo reportado en la apertura
El Brent cerró la sesión en 101,21 dólares, con un alza de 3,4%, superando incluso el nivel de 100,60 dólares que documentamos esta tarde. El WTI cerró con una subida de 3,3%, hasta 96,05 dólares el barril. Ambas cifras confirman que el crudo siguió escalando a lo largo del día, no solo en la apertura.
El dato que actualiza directamente lo que documentamos la semana pasada: el diésel
Aquí está la cifra más relevante para el bolsillo de las familias. El diésel, que ya había tocado un máximo histórico el viernes durante el fin de semana de Labor Day que documentamos entonces, continuó en ascenso desde ese momento: el precio promedio del galón llegó a 5,94 dólares durante la noche, 9 centavos por encima del valor registrado el viernes. Es un dato que confirma que aquel récord no fue un pico aislado, sino el inicio de una tendencia que sigue empeorando.
La gasolina regular, por su parte, se encuentra 32% más cara que hace un año, en 4,22 dólares el galón, según cifras citadas por Infobae.
El dato más revelador de todo el día: cuánto realmente cruza por Ormuz
Documentamos ayer que 17 millones de barriles habían cruzado el estrecho el lunes, una cifra que la propia Casa Blanca usó para argumentar que el flujo se mantenía cerca de niveles normales. Bloomberg Línea aportó hoy una cifra muy distinta, y con una fuente de primer nivel: según Russell Hardy, director ejecutivo de Vitol Group, una de las mayores comercializadoras de petróleo del mundo, el tránsito real por el Estrecho de Ormuz se ubica actualmente en cerca de 10 millones de barriles diarios, aproximadamente la mitad del volumen previo a la guerra.
Es el mismo tipo de discrepancia oficial que ya señalamos ayer en nuestra cobertura del “submarino sin pruebas”: mientras la Casa Blanca insiste en cifras que sugieren normalidad, una fuente de la industria petrolera con acceso directo al mercado físico describe una realidad bastante más golpeada.
Las dudas sobre si las intervenciones de mercado sirven de algo
Guy LeBas, estratega jefe de renta fija de Janney Montgomery Scott, cuestionó directamente la eficacia de medidas como la recompra de bonos del Tesoro que documentamos hace unos días: “la versión más simple aquí es que las intervenciones de mercado tienen una larga historia de no funcionar muy bien”. Rob Haworth, estratega sénior de U.S. Bank Wealth Management, añadió un matiz sobre la falta de referencias: “esto está generando cierta preocupación en los mercados, sobre todo porque no disponemos de muchos datos en los que basarnos en cuanto a las expectativas de ganancias hasta que comience la temporada de presentación de resultados del tercer trimestre”.
Apple, en medio de la tormenta, con su producto más esperado del año
Pese a la caída generalizada, Apple concluyó la sesión con una baja moderada de apenas 0,28%, hasta 315,34 dólares, después de presentar formalmente su iPhone 18, con el que la compañía entra por primera vez al segmento de teléfonos plegables para competir directamente con Samsung.
Lo que queda pendiente para mañana
Con tres sesiones consecutivas en rojo, un diésel que sigue subiendo, y una discrepancia cada vez más evidente entre la narrativa oficial y los datos de la propia industria petrolera, el mercado llega a la decisión del Banco Central Europeo de mañana jueves, y al IPC de agosto del viernes, con más incertidumbre que la que existía apenas 48 horas atrás.
