Arranca una semana donde los datos macroeconómicos vuelven a ocupar el centro del escenario para los mercados. Con los bancos centrales dejando claro que la evolución de la inflación será determinante para sus próximas decisiones sobre tasas de interés, los inversionistas tendrán varias referencias clave para ajustar sus expectativas, según resumió Bolsamania.
El dato que domina la semana: el PCE de agosto
El deflactor de consumo PCE, el indicador de inflación preferido de la Reserva Federal, compartirá protagonismo con el informe oficial de empleo de septiembre. Es el mismo dato que hemos venido anticipando desde la decisión de la Fed hace dos semanas: la primera lectura de inflación completa desde que el banco central subió las tasas por primera vez en tres años, y la referencia más directa para calibrar si esa decisión estuvo bien calibrada.
El otro dato central: el reporte de empleo de septiembre
Junto al PCE, el mercado espera el informe oficial de nóminas no agrícolas de septiembre. Se suman también la cifra de empleo privado de la consultora ADP, las peticiones semanales de desempleo, y los índices PMI e ISM manufactureros, que ofrecen una fotografía más amplia de la salud del mercado laboral y la actividad productiva estadounidense.
El PIB del segundo trimestre, revisión final
También se espera la cifra definitiva del PIB del segundo trimestre, un dato que ayudará a contextualizar la fortaleza económica que documentamos hace unos días, cuando la Fed de Atlanta proyectó un crecimiento de 5,1% para el tercer trimestre.
El foco en Europa: el IPC de la eurozona
Al otro lado del Atlántico, se prestará especial atención al IPC de la eurozona correspondiente a septiembre, un dato relevante para la hoja de ruta del Banco Central Europeo, especialmente después de que su presidenta, Christine Lagarde, evitara dar pistas sobre movimientos futuros en su comparecencia de hace unas semanas, la misma estrategia de comunicación que documentamos en su momento con la Fed.
El banco central que decide primero: Australia
El Banco de la Reserva de Australia (RBA) anuncia su decisión de tasas esta semana, uno de los tres focos principales según Análisis de Inversiones y Trading. Es un dato que, aunque geográficamente distante, ofrece una señal adicional sobre cómo están reaccionando los bancos centrales del mundo desarrollado al mismo entorno inflacionario que documentamos en Estados Unidos y Europa.
Resultados corporativos a vigilar
Esta semana también trae resultados de compañías relevantes: Micron, Accenture y Nike reportan sus cifras, ofreciendo una lectura adicional sobre el consumo y la inversión tecnológica en un momento donde el sector de inteligencia artificial sigue concentrando buena parte de la atención de los mercados.
El contexto que arrastramos de la semana pasada
Llegamos a esta semana con el petróleo oscilando entre señales de desescalada y nuevos repuntes según el humor diplomático del conflicto con Irán, el bono del Tesoro a 10 años sostenido en niveles no vistos desde 2007, y el propio gobierno de Trump evaluando una prohibición de 90 días a las exportaciones de diésel. Ninguno de esos frentes se resolvió la semana pasada, y es probable que sigan influyendo sobre cómo el mercado interpreta cada uno de los datos que se publiquen estos días.
Un evento político relevante fuera de la agenda estrictamente económica
El sábado 3 de octubre, Putin podría reunirse con Trump en la cumbre de la APEC en China, según el Kremlin. De concretarse, sería un encuentro con implicaciones directas sobre la guerra en Ucrania y, potencialmente, sobre la propia dinámica energética global que hemos documentado extensamente en esta serie.
Lo que está en juego para el bolsillo
Con el PCE y el reporte de empleo como los dos datos más determinantes de la semana, la pregunta de fondo sigue siendo la misma que hemos planteado desde la decisión de la Fed: si esta primera alza de tasas logra contener la inflación sin frenar de forma abrupta una economía que, según los propios datos recientes, sigue creciendo con más fuerza de la esperada. Vamos a seguir de cerca cada uno de estos datos conforme se publiquen.
