El Gobierno de Trump prepara un proyecto para prohibir, durante un plazo de 90 días, las exportaciones estadounidenses de diésel, según reveló Politico esta semana y confirmó Infobae. La medida responde directamente a los precios récord que documentamos hace apenas unos días, cuando el diésel tocó los 6,23 dólares por galón, el nivel más alto de toda la historia del combustible en Estados Unidos.
Quién ya advirtió sobre las consecuencias
Josh Michalowski, especialista en diésel de Argus Media, la misma firma cuyos datos de precios hemos citado repetidamente en esta serie para documentar el crack spread récord de refinación, fue contundente: “una prohibición de las exportaciones estadounidenses sería devastadora” para Europa. Es una advertencia que confirma exactamente el riesgo que planteamos hace unos días: Estados Unidos es uno de los grandes exportadores mundiales de diésel, y buena parte del suministro europeo depende de esas exportaciones.
Por qué esta idea no sale de la nada
Documentamos hace unos días que el líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, ya se había mostrado abierto a estudiar una prohibición de este tipo si eso ayudaba a bajar los precios internos, mientras el secretario del Interior, Doug Burgum, advertía sobre el riesgo de represalias de otros países. Que ahora el propio Ejecutivo esté preparando un proyecto concreto, con un plazo definido de 90 días, confirma que esa discusión pasó de ser una idea explorada por el Congreso a una medida en preparación activa dentro de la propia administración.
El contexto que hace esta decisión todavía más urgente
Esta noticia se conoce en medio de una semana particularmente volátil para el mercado energético. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años alcanzó 5,10%, un nivel que no se registraba desde 2007, según reportó Infobae, en un movimiento que Lauren Cassidy, directora de inversiones de Founders 100 ETF, resumió con precisión: “el mercado de valores quiere una resolución al conflicto en Oriente Medio y, si no la conseguimos, tendremos tasas más altas durante más tiempo, lo que seguirá pesando sobre el mercado de renta variable”.
Lo que dijo Trump sobre las negociaciones con Irán
En medio de esta presión, Trump calificó como “muy productivo” el encuentro que sostuvieron funcionarios estadounidenses e iraníes esta semana en Nueva York, según reportó Bloomberg Línea. Sin embargo, el propio historial de negociaciones fallidas que hemos documentado durante todo septiembre, sumado a nuevos reportes de ataques contra embarcaciones en el Estrecho de Ormuz, mantiene la cautela sobre la posibilidad de una solución rápida al conflicto.
Arabia Saudí, contra el reloj
En paralelo, Arabia Saudí busca reactivar de forma significativa su oleoducto East-West hacia el Mar Rojo antes del sábado, según el mismo reporte de Bloomberg Línea. Es la misma ruta que documentamos interrumpida hace más de una semana, y cuya reactivación completa sería una de las señales más concretas de que la presión sobre el suministro energético global empieza a ceder de forma sostenida, no solo puntual.
Lo que significaría una prohibición de exportaciones para las familias hispanas
Si esta prohibición se concreta, el efecto inmediato dentro de Estados Unidos podría ser un mayor suministro disponible en el mercado interno, lo que en teoría ayudaría a bajar los precios en el surtidor. Pero el propio Michalowski advierte que el costo se trasladaría hacia otros mercados, en un momento donde la economía global ya enfrenta suficiente presión inflacionaria por el propio conflicto en Medio Oriente. Seguiremos de cerca si este proyecto avanza formalmente en las próximas semanas, y qué efecto real tiene sobre los precios que pagan los consumidores estadounidenses en la bomba.
