Delcy Rodríguez llegó el domingo a Roma para participar en el Foro Mundial de la Alimentación de la FAO, que se celebra desde este lunes 12 hasta el viernes 16 de octubre bajo el lema “Innovar hoy. Alimentar el mañana”. La acompañan el canciller Félix Plasencia y el viceministro Oliver Blanco. La recibió el economista jefe de la FAO, Máximo Torero.

Antes del foro, Rodríguez declaró a VTV que Venezuela considera la alimentación un derecho humano fundamental y que el país logró alcanzar su “meta de hambre cero” a pesar de las sanciones económicas. “Hoy estamos mostrando importantes avances con ese objetivo”, dijo.

No presentó cifras que respalden esa afirmación.

La otra versión, en la puerta

Grupos de venezolanos residentes en Roma convocaron manifestaciones frente a la sede de la FAO para rechazar su presencia. La acusan de ser una de las responsables del hambre y la miseria que vivió Venezuela durante los años de crisis.

La contradicción es difícil de esconder. El mismo país cuya presidenta encargada habla de “hambre cero” en Roma es el que vio salir a millones de personas en la mayor crisis migratoria de la historia reciente de América Latina, muchas de ellas empujadas precisamente por la falta de comida y de ingresos para comprarla. Y es el país donde hoy, en estados como Zulia, hay hogares con cortes de luz de más de doce horas seguidas, lo que también afecta la conservación de alimentos.

Un escenario buscado

Para el gobierno de Rodríguez, foros como este son una vitrina para mostrar normalidad internacional. Llega a Roma tres días después de anunciar el adelanto de la Navidad y cuatro días después de que la Fiscalía de Nueva York presentara cargos por tortura contra Nicolás Maduro y Cilia Flores.

La FAO publica periódicamente estimaciones sobre la subalimentación por país. Cuando aparezcan, será posible contrastar el “hambre cero” con números. Por ahora, la única evidencia ofrecida es la palabra de quien la pronuncia, y la respuesta de quienes protestan afuera.