Los metales preciosos protagonizaron este jueves uno de los movimientos más marcados de la jornada: el oro se revalorizó 2,48% hasta los 4,524 dólares la onza, mientras que la plata subió 2,2% hasta los 66,90 dólares. Es un alza que ocurre en paralelo al repunte de Wall Street, una combinación poco habitual que merece explicación.

Por qué suben el oro y las acciones al mismo tiempo

Normalmente, el oro funciona como activo refugio: sube cuando los inversionistas huyen del riesgo, y las acciones caen. Que ambos avancen simultáneamente responde a la particularidad del momento actual. Por un lado, las declaraciones del gobernador de la Fed, Christopher Waller, sobre mantener las tasas sin cambios aliviaron la presión sobre los bonos y empujaron a las acciones al alza, como documentamos en nuestra cobertura del cierre de mercado. Por otro, la tensión geopolítica persistente en el Estrecho de Ormuz mantiene intacta la demanda de refugio.

El factor que más pesa: tasas más bajas favorecen al oro

Hay una razón técnica adicional, y probablemente la más determinante. El oro no paga intereses ni dividendos, por lo que compite directamente con los bonos del Tesoro: cuando las tasas suben, mantener oro se vuelve más costoso en términos de rendimiento sacrificado. La señal de Waller de que la Fed podría no subir las tasas en septiembre reduce ese costo de oportunidad, y por eso el metal reaccionó al alza con tanta fuerza.

Una escalada que viene de meses atrás

El nivel actual del oro no es un movimiento aislado de esta jornada. El metal ha venido escalando de forma sostenida durante los últimos meses, impulsado por una combinación de factores que hemos documentado en esta sección: la guerra con Irán y sus efectos sobre la energía, la inflación persistente por encima de la meta de la Fed, la venta global de bonos soberanos que llevó el rendimiento del Tesoro a 10 años a su nivel más alto desde noviembre de 2023, y la incertidumbre sobre la política monetaria estadounidense.

Lo que significa para el ahorrista común

Para quien no opera en mercados financieros, el precio del oro funciona como un termómetro bastante honesto de la confianza global en las monedas y en la estabilidad económica. Un oro en 4,524 dólares la onza indica que hay una cantidad considerable de capital buscando protección fuera del sistema financiero tradicional, algo que suele intensificarse en períodos de tensión geopolítica y dudas sobre el rumbo de las tasas de interés.

El dato que puede mover ambos mercados mañana

Todo esto queda sujeto al informe oficial de empleo de agosto que se publica mañana viernes. Si el dato confirma la desaceleración laboral que ya mostró el reporte de ADP, con apenas 38,000 empleos privados creados según documentamos ayer, reforzaría la posición de Waller y probablemente impulsaría todavía más tanto al oro como a las acciones. Si sorprende al alza, el escenario podría invertirse en cuestión de horas.