Un padre de 48 años, oriundo de la ciudad de Nagoya, en la prefectura de Aichi, abandonó a su hijo de 7 años en la sexta estación de la ruta Fujinomiya del Monte Fuji, a una altura de aproximadamente 2,490 metros, y continuó su ascenso hacia la cumbre acompañado de un amigo, según reportaron múltiples medios internacionales, incluidos Yahoo News y Japan Today. El incidente ocurrió el jueves alrededor de las 7:40 de la mañana, hora local, cuando un empleado de una cabaña de montaña en esa estación reportó a la policía que había un niño abandonado en el lugar.

Lo que ocurrió, según el propio relato del niño

El pequeño, un estudiante de primer grado de primaria, se encontraba escalando junto a su padre y otras dos personas cuando, según su propio testimonio a la policía, su padre le dijo que estaba cansado y que siguiera adelante mientras el niño “esperara ahí”. El canal japonés TV Asahi reportó que el menor fue encontrado sentado en un banco cerca de la cabaña de montaña, sin signos de lesiones. La policía localizó al padre, le hizo una fuerte advertencia por su conducta, y le devolvió a su hijo bajo su cuidado. Según confirmó TokyoReporter, el padre finalmente no enfrentó cargos penales por el incidente.

Lo que dicen los expertos en montañismo

El caso generó indignación en Japón y reabrió el debate sobre los límites de seguridad al llevar a niños pequeños a una de las montañas más exigentes del país. Expertos en montañismo consultados por medios japoneses, citados por Noticias JP, señalaron que llevar niños al Monte Fuji no está prohibido, siempre que exista un control adecuado de su estado de salud y se priorice su seguridad por encima de cualquier otro objetivo. Sin embargo, fueron enfáticos en un punto: en cualquier excursión de montaña, el ritmo del grupo debe ajustarse siempre a la persona más vulnerable, y ante el cansancio de un menor, los adultos responsables deben permanecer con él y descender juntos, en lugar de continuar hacia la cumbre dejándolo atrás.

Un caso que se suma a otros incidentes similares en Japón

Aunque este episodio terminó sin consecuencias físicas graves, Japón ha vivido antes casos de abandono infantil con desenlaces mucho más graves. En 2016, un niño de siete años, Yamato Tanooka, sobrevivió seis días solo en una zona boscosa de la isla de Hokkaido, habitada por osos salvajes, después de que sus padres lo dejaran brevemente como castigo por mal comportamiento y no lograran encontrarlo al regresar por él minutos después. Ese caso, que mantuvo en vilo al país durante casi una semana, terminó con el niño encontrado con vida, sano, en una barraca militar abandonada.

El Monte Fuji, con sus 3,776 metros de altura, es la montaña más alta de Japón y un destino de ascenso popular tanto para turistas como para familias japonesas, particularmente durante la temporada oficial de escalada en los meses de verano.

Por qué esto importa para la comunidad hispana en Estados Unidos: este incidente, aunque ocurrido a miles de kilómetros de distancia, ofrece una lección de seguridad universal para cualquier familia que planee actividades de senderismo o montañismo con niños pequeños, una práctica cada vez más popular entre familias hispanas en estados con parques nacionales y rutas de montaña accesibles. La recomendación de los expertos —adaptar siempre el ritmo de la excursión al miembro más vulnerable del grupo, y nunca dejar a un menor solo en terreno de montaña sin importar la razón— es un principio de seguridad válido en cualquier país, y un recordatorio oportuno antes de que termine la temporada de excursiones de verano en Estados Unidos.