El índice compuesto preliminar de gerentes de compras (PMI) de S&P Global para Estados Unidos subió a 56 puntos en agosto, según datos publicados el viernes, marcando su lectura más alta desde abril de 2022. Cualquier valor por encima de 50 indica expansión de la actividad económica, por lo que este resultado confirma un ritmo de crecimiento notablemente más acelerado que en los meses previos.
Un indicador que combina manufactura y servicios
El PMI compuesto de S&P Global mide, en una sola cifra, la actividad tanto del sector manufacturero como del sector servicios, dos de los componentes más grandes de la economía estadounidense. Al tratarse de una encuesta directa a gerentes de compras sobre pedidos nuevos, producción, empleo y expectativas futuras, el indicador suele anticipar tendencias que después se confirman en datos oficiales más lentos, como el Producto Interno Bruto trimestral —precisamente el dato que se publicará esta semana, como parte del calendario económico semanal que reseñamos hoy mismo—.
Un contraste con las señales de debilidad de semanas recientes
Este resultado llega en un momento donde otros indicadores habían mostrado señales mixtas sobre la salud de la economía estadounidense: la caída de 12.4% en la construcción de vivienda que documentamos hace unos días, o el desplome en los inicios de construcción por costos de combustible más altos. Un PMI compuesto en su nivel más alto en más de cuatro años sugiere que, pese a esas señales puntuales de debilidad sectorial, el conjunto más amplio de la actividad económica —que incluye servicios, comercio y manufactura combinados— mantiene un ritmo de expansión sólido.
Por qué este dato importa de cara a la semana de Jackson Hole
El momento de esta publicación no es menor: llega apenas días antes de que la Reserva Federal celebre su simposio anual de Jackson Hole, donde se espera que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, ofrezca pistas sobre el rumbo de la política monetaria para lo que resta del año. Un dato de actividad económica tan robusto como este PMI de 56 puntos le da a los funcionarios de la Fed más margen de maniobra para argumentar que la economía puede tolerar tasas de interés más altas por más tiempo, sin necesidad de recortarlas para evitar una desaceleración —justo el debate que documentamos hace unos días sobre el desacuerdo interno dentro del propio comité de la Fed—.
Por qué esto importa para la comunidad hispana en Estados Unidos: un PMI compuesto en expansión sólida generalmente se traduce en más contratación y más actividad comercial en los sectores de servicios y comercio donde trabaja una proporción significativa de la fuerza laboral hispana del país. Sin embargo, este mismo dato de fortaleza económica es también el que le da a la Reserva Federal más argumentos para mantener las tasas de interés elevadas por más tiempo, lo que significa que el costo de los préstamos, las tarjetas de crédito y las hipotecas para las familias hispanas probablemente no baje en el corto plazo, incluso en medio de un panorama económico general que luce más saludable de lo que sugerían otros indicadores recientes.
