Mientras Trump y Delcy Rodríguez se preparaban para el encuentro que documentamos en su momento, muchos venezolanos, tanto en Estados Unidos como dentro del propio país, expresaron su rechazo a esa reunión, describiéndola como un nuevo gesto de respaldo de Washington hacia un gobierno que consideran ilegítimo, según reportó CNN en Español.
La cita que resume el reclamo de la diáspora organizada
Adelys Ferro, residente de Doral y directora del Venezuelan American Caucus (VAC), la organización que aboga por los derechos de los venezolanos en Estados Unidos, fue directa: “la reunión es una bofetada a la posibilidad de tener elecciones democráticas, limpias y transparentes presidenciales pronto”. Y agregó: “es un espaldarazo a Delcy Rodríguez, a quien nadie eligió, por la que ningún venezolano ha votado”.
El argumento de fondo que sostiene esta crítica
El reclamo de Ferro y otras residentes de Doral no se limita al encuentro puntual: recuerdan que Rodríguez fue la vicepresidenta de Nicolás Maduro, y por tanto formó parte del mismo gobierno al que consideran responsable de las crisis políticas y económicas que llevaron a millones de venezolanos a emigrar. Es el mismo argumento de fondo que documentamos ayer, cuando Paraguay y Ecuador exigieron públicamente ante la propia Asamblea de la ONU una fecha concreta para las elecciones venezolanas, mientras Rodríguez prometía comicios sin ningún compromiso temporal.
Las protestas que acompañaron esta semana en Nueva York
Este rechazo no se limitó a declaraciones desde Florida. Documentamos hace unos días la manifestación convocada frente a la sede de la ONU, en Dag Hammarskjöld Plaza, exactamente el mismo tipo de protesta que ahora se confirma con carteles visibles en la propia cobertura fotográfica de CNN, sostenidos por manifestantes frente a la sede de Naciones Unidas durante la 81ª Asamblea General.
La división que también existe dentro de la propia diáspora
Vale la pena un matiz honesto sobre este debate: no todos los venezolanos comparten la misma lectura. Según el propio reporte de CNN, algunos ven en el acercamiento entre Washington y Caracas una posibilidad real de atraer inversiones y reactivar una industria petrolera clave para el desarrollo del país, mientras que otros consideran que lo anunciado es solo un paso más para que Estados Unidos se apropie de los recursos venezolanos. Es la misma tensión que hemos documentado en esta serie desde el anuncio original del acuerdo petrolero a finales de agosto, y que se refleja ahora también en cómo distintos sectores de la diáspora interpretan cada nuevo gesto diplomático entre ambos gobiernos.
La conclusión que se desprende, pese al descontento
Pese a este rechazo documentado desde comunidades venezolanas como la de Doral, el respaldo que Rodríguez recibe desde la Casa Blanca se mantiene firme, al menos por ahora, según el propio análisis de CNN. Es una confirmación adicional del patrón que hemos venido siguiendo en toda esta cobertura: la brecha entre lo que una parte significativa de la diáspora venezolana reclama, y la dirección real que está tomando la relación bilateral entre Washington y Caracas.
Para la comunidad venezolana en Estados Unidos, este episodio se suma a una lista creciente de motivos de frustración que hemos documentado en esta serie: desde la falta de transparencia sobre los más de 13,000 millones de dólares en fondos petroleros venezolanos bajo custodia estadounidense, hasta la ausencia de cualquier fecha concreta para el proceso electoral que Rodríguez prometió ante la ONU esta misma semana.
