Les escribo esto desde Santiago, y les confieso que el número no me sorprende, pero sí me pega. Entre julio y septiembre de este año había 42.694 venezolanos menos en la fuerza laboral de Chile que en el mismo trimestre de 2025. Es una caída de 8%, y ya son once meses seguidos bajando. El dato lo calculó el Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP) sobre la Encuesta Nacional de Empleo, según publicaron El Nacional y CNN Chile.

Lo que me hace leerlo como una salida y no solo como desempleo es que también cayó la población venezolana en edad de trabajar: 36.058 personas menos, un 5,8%. Los propios autores del estudio hablan de una “posible emigración” hacia otros destinos. Y cuadra con lo que ya veníamos contando: más de 8.200 venezolanos se acogieron este año a la salida voluntaria, y la cifra siguió subiendo hasta cerca de 8.900. Esa es apenas la parte que pasa por un registro oficial. La otra se va por su cuenta.

Ahora, el detalle es lo que de verdad cuenta la historia. Entre los que llevan menos de cinco años en Chile, la fuerza laboral cayó 35%, unas 52.728 personas. Entre los que llevan cinco años o más, subió 3,1%. Dicho en criollo: el que ya echó raíces se queda, y el que llegó hace poco es el que está haciendo la maleta. La caída más fuerte está entre los 25 y los 34 años, y entre quienes tienen estudios superiores completos hay 53.818 menos, un 18%. Se están yendo los jóvenes y los profesionales, que es justamente la gente que más le cuesta formar a un país.

Hay otro dato que me llamó mucho la atención. La fuerza laboral de los hombres venezolanos cayó 20,1%, mientras que la de las mujeres subió 7,1%. El estudio no da la explicación, y yo no la voy a inventar. Pero la pregunta es obvia: ¿se está yendo primero el hombre a probar suerte en otro país mientras la mujer sostiene la casa aquí?

En el empleo formal privado hay 60.879 asalariados venezolanos menos. Otros extranjeros ganaron 23.071 de esos puestos, y los chilenos perdieron 72.939, según el mismo análisis. Y como pasa cuando mucha gente se va, el desempleo de los que se quedan bajó: quedó en 5,8%, 1,3 puntos menos que hace un año. No es que haya más trabajo, es que hay menos venezolanos buscándolo.

Chile fue para muchos de nosotros el lugar donde rehacer la vida, y lo sigue siendo para quienes llevan años aquí. Pero cuando los que se van son los más jóvenes y los mejor preparados, la pregunta ya no es solo por qué se van, sino adónde. ¿Usted se está quedando, o ya está mirando para otro lado?