Les tengo que dar una mala noticia, y prefiero darla clara antes de que corra por WhatsApp a medias. El TPS venezolano no va a volver este viernes 6 de noviembre, como se esperaba desde hace una semana. El martes 3, el mismo Noveno Circuito que el 30 de octubre le había dicho que no al Gobierno de Donald Trump cambió de posición y le concedió una suspensión administrativa de 14 días que arranca justamente el viernes. Lo informó primero Bloomberg Law, que atribuye la decisión a un panel de tres jueces, y lo confirmaron después Law360 y El Cronista.
Para que se entienda el enredo, les recuerdo dónde estábamos. El juez Edward Chen, en San Francisco, declaró ilegal en septiembre de 2025 la cancelación del TPS. La Corte Suprema congeló ese fallo por la vía de emergencia, y esa congelación vence el 6 de noviembre. El Gobierno le pidió al Noveno Circuito que pusiera una pausa nueva para cubrir ese vacío, y el 30 de octubre el tribunal se la negó, como les conté aquí. En esa nota, citando a Breitbart, les dije que también le habían negado la pausa administrativa que el Gobierno pedía como plan B. Pues eso es justo lo que ahora el tribunal sí concedió.
¿Qué significa en la práctica? Que entre el 6 y, en principio, el 20 de noviembre nada cambia para usted. El plazo de dos semanas y esa fecha de cierre los reporta AlbertoNews con base en Bloomberg Law, y el tribunal puede decidir antes. Una suspensión administrativa no es una sentencia sobre si la cancelación del TPS fue legal o no. Es un compás de espera que se dan los jueces para estudiar con calma la petición del Gobierno, y a la vez le abre a la Casa Blanca una ventana para volver a la Corte Suprema, que ya le dio la razón en este caso por la vía de emergencia. Hasta esta noche no encontré el texto de la orden ni el razonamiento del panel, y ninguna de las fuentes que revisé nombra a los jueces.
A mí lo que me pega es el costo humano de este vaivén. En una semana, cientos de miles de venezolanos pasaron de “el viernes vuelve el TPS” a “esperen dos semanas más”, y cada vuelta de tuerca empuja a alguien a tomar una decisión apurada. Por eso repito lo mismo de siempre: no viaje fuera de Estados Unidos, no abandone un asilo ni ningún otro trámite pendiente, guarde copias de todos sus documentos y desconfíe de cualquiera que le cobre por “reactivar” su TPS. En nuestra guía práctica explicamos cómo verificar su caso. Esta nota es informativa y no es asesoría legal. Cada situación es distinta y conviene consultarla con un abogado de inmigración o una organización acreditada.
Hay un detalle que no quiero dejar pasar. La pausa llegó el mismo martes en que los votantes le quitaron a Trump el control del Congreso, y en Doral, la ciudad más venezolana de Estados Unidos, la candidata demócrata se llevó el 51%, según el boletín La Jugada de Hoy. No hay manera de saber si una cosa tuvo que ver con la otra, y no voy a inventarlo. Lo que sí sé es que el Gobierno sigue gastando abogados y tiempo en impedir que unos 600.000 venezolanos tengan papeles mientras le vende al mundo que Venezuela ya es un país en recuperación. Si de verdad lo fuera, ¿por qué la gente sigue sin querer volver?
