El grupo Gaviota, brazo turístico del conglomerado militar GAESA, solo tiene operativas 3.470 de las más de 30.000 habitaciones que declara poseer en Cuba. Es apenas el 11,6%: casi nueve de cada diez habitaciones están cerradas.

La cifra la reveló la directora comercial de Gaviota, Elia Elena Cortés, en una presentación el viernes 9 de octubre. Las habitaciones abiertas se concentran en La Habana, Varadero, Topes de Collantes y Cayo Santa María. Según Cortés, la concentración permite “mejorar la atención a los clientes”.

Un turismo en caída libre

Los números explican por qué. Entre enero y agosto de 2026 llegaron a Cuba 450.353 visitantes internacionales, un 64,4% menos que el año anterior. Siete cadenas hoteleras extranjeras se fueron de la isla y varias aerolíneas suspendieron vuelos por la falta de combustible y la caída de la demanda. A eso se suman los apagones: un hotel sin luz garantizada es difícil de vender.

Y, sin embargo, lujo

En medio de este panorama, Gaviota anunció la apertura del Playa Luxury Varadero, un resort solo para adultos con 85 habitaciones en Cayo Libertad, con tarifas desde 363 dólares la noche. La apertura está prevista para el 23 de octubre, aunque la plataforma de reservas solo muestra disponibilidad desde el 1 de noviembre.

El vicepresidente de Gaviota, Frank País Oltuski Rodríguez, dijo que otros destinos podrían reabrir en temporada alta según las condiciones del país y las sanciones de Estados Unidos. Y dejó una frase para el folleto: “Los clientes no se merecen perder Cuba”.

Dos Cubas

Lo que no se dice en la presentación es quién paga la cuenta. GAESA, el conglomerado controlado por los militares, siguió construyendo y reabriendo hoteles durante años mientras el país se quedaba sin electricidad, sin medicinas y sin comida. Hoy esos hoteles están vacíos en su mayoría.

Para los cubanos que pasan el día entre apagones de más de 1.800 megavatios de déficit, un resort a 363 dólares la noche es un recordatorio de cuáles han sido las prioridades.