El presidente de Chile, José Antonio Kast, se reunió este miércoles en Nueva York con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el primer encuentro entre ambos desde que se restableció formalmente la relación consular entre ambos países en agosto, según reportó Diario Las Américas. El encuentro, inicialmente previsto para el jueves, se adelantó y estuvo centrado en la situación de los ciudadanos venezolanos que permanecen en Chile en condición irregular, y en la reactivación de los vínculos consulares y diplomáticos.

Lo que dijo Kast tras la reunión

“Nosotros estamos respaldando la reconstrucción de Venezuela. Se irán dando los pasos en los próximos meses para poder recuperar plenamente el funcionamiento de la institucionalidad en Venezuela”, declaró Kast a la prensa desde Estados Unidos.

La otra cara: lo que dijo horas antes a Bloomberg

Pero en una entrevista previa con Bloomberg Television, su primera con un medio extranjero desde que asumió el cargo, Kast fue más directo sobre sus expectativas de fondo: espera que muchos de los cientos de miles de venezolanos que emigraron a Chile regresen a su país a medida que mejoren las condiciones económicas tras la destitución de Nicolás Maduro. “Hemos logrado un control casi total sobre la inmigración irregular”, afirmó, vinculando el aumento de la migración irregular con la preocupación por la seguridad, particularmente por los lazos de la banda Tren de Aragua con el tráfico de migrantes, la extorsión, la prostitución y el narcotráfico.

El dato que dimensiona de qué estamos hablando

Según cifras oficiales citadas por Infobae, más de 700,000 venezolanos residen actualmente en Chile, la colonia extranjera más numerosa del país. Es la magnitud de población directamente afectada por cada decisión que se tome sobre este tema, tanto en un sentido como en el otro.

Lo positivo: la crisis de los pasaportes vencidos, resuelta

Documentamos hace unas semanas la crisis que estalló el 15 de septiembre, cuando decenas de venezolanos con pasajes de regreso perdieron sus vuelos en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez porque la PDI comenzó a exigir pasaportes vigentes para salir hacia Venezuela, afectando a personas que, en algunos casos, ya habían vendido sus pertenencias y renunciado a sus trabajos para su retorno definitivo. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, confirmó que desde el 18 de septiembre los ciudadanos venezolanos pueden salir del país usando el salvoconducto digital emitido por la Cancillería venezolana, resolviendo esa situación puntual.

Lo positivo, con matices: el mecanismo de regularización avanza

También se confirmó más contexto sobre el mecanismo del “bus a Mendoza” que documentamos hace unos días. El senador Manuel José Ossandón precisó ante CNN Chile que convenció al Ejecutivo de implementar este esquema específicamente para personas que llevan años en Chile, tienen empleo, contrato laboral e hijos, y no registran antecedentes de mala conducta, pidiendo explícitamente no vincular automáticamente migración con delincuencia. Es un matiz importante frente al tono que el propio Kast empleó horas antes en su entrevista con Bloomberg.

Lo preocupante: el objetivo declarado sigue siendo el retorno, no la integración

Aquí está la tensión central que emerge de comparar ambas declaraciones del mismo día. Mientras el mecanismo de regularización avanza para quienes ya construyeron una vida en Chile, el propio presidente sigue enmarcando el fenómeno migratorio venezolano, en su comunicación internacional, como algo temporal que debería revertirse, no como una comunidad que Chile busca integrar de forma permanente.

El contexto histórico de la ruptura

Vale la pena recordar por qué se llegó a esta situación. La ruptura entre ambos países se produjo cuando el entonces presidente Gabriel Boric cuestionó la transparencia de los comicios venezolanos de 2024, lo que derivó en el retiro total del personal diplomático venezolano en Chile y la salida de funcionarios chilenos de Caracas, ordenada por el propio gobierno de Maduro. Esa decisión dejó a miles de venezolanos sin acceso a servicios consulares básicos durante casi dos años, complicando trámites tan esenciales como la renovación de pasaportes, el origen mismo de la crisis de salvoconductos que documentamos este mes.

Lo que sigue pendiente

Con la normalización consular todavía en proceso y el mecanismo de regularización sin fecha de implementación formal confirmada, seguiremos de cerca cómo se traduce en la práctica este doble mensaje: el respaldo declarado a la integración de quienes ya construyeron su vida en Chile, frente a la expectativa, también declarada por el propio presidente, de que buena parte de esa misma comunidad termine regresando a Venezuela.