La Casa Blanca excluyó este sábado a CNN del viaje a bordo del Air Force One que Trump realizó a Tennessee, según reportaron Infobae y Vanguardia, apenas dos días después de que documentáramos la orden del juez federal Timothy Kelly restableciendo el acceso de la cadena, junto a MS NOW y Politico, a las instalaciones de la Casa Blanca.
Lo que estaba en juego en este viaje puntual
CNN tenía previsto acompañar a Trump en su viaje a Tennessee, donde asistiría a un partido de fútbol americano universitario en Knoxville, y encargarse de distribuir las imágenes de la cobertura al resto de los medios, según el rol que le corresponde dentro del sistema de “pool” de prensa presidencial. La Casa Blanca le prohibió el acceso, en lo que ambos medios describieron como un nuevo enfrentamiento dentro de la misma disputa que ya documentamos.
La reacción de Trump, otra vez en el mismo tono
Trump volvió a arremeter este sábado contra los medios, calificándolos de “noticias falsas” y quejándose de una cobertura “negativa” durante años. “¿Por qué se debería permitir el acceso a un lugar tan sagrado como la Casa Blanca a quienes difunden noticias falsas, como CNN y MSDNC?”, escribió, fusionando deliberadamente las siglas de MS NOW con las del Comité Nacional Demócrata (DNC) como forma de burla. “A pesar de mi gran victoria electoral, casi el 100% de la cobertura sobre Trump es negativa, ¡y lo ha sido durante años!”, agregó.
El nuevo argumento legal de la administración
Según CNN en Español, el Departamento de Justicia ahora argumenta formalmente que Trump sí puede vetar el acceso de periodistas a la Casa Blanca, citando razones de seguridad nacional. Es la misma justificación que documentamos como tardía cuando analizamos el fallo original de Kelly: la seguridad nacional apareció como argumento solo después de que los tres medios presentaran su demanda conjunta, no como motivo original del veto.
Lo que respondió Marco Rubio
El secretario de Estado, Marco Rubio, defendió públicamente la decisión de Trump de prohibir la entrada a estos tres medios, argumentando que el gobierno no está “acosando” a los medios con los que está en desacuerdo ni tratando de “derribarlos”. Es una defensa que contrasta con la descripción que el propio juez Kelly hizo del caso en su fallo original, cuando concluyó que nada en el expediente sugería que la revocación de credenciales respondiera a preocupaciones genuinas de seguridad nacional.
La solidaridad de la industria, otra vez visible
En solidaridad con CNN, las demás grandes cadenas del país que integran el pool de prensa, incluida Fox News, cercana a Trump, anunciaron la suspensión de sus tareas de cobertura conjunta. Es la misma reacción colectiva que documentamos hace unos días, cuando el pool completo ya había suspendido su cobertura compartida tras el veto original.
Un episodio adicional durante la cumbre con Xi Jinping
Este enfrentamiento no es aislado: durante la recepción a Xi Jinping en la Casa Blanca esta semana, Trump acusó a CNN y “MSDNC” de negarse a cubrir el evento “para demostrar lo falsas que son”, pese a que, según el propio reporte, a la periodista de CNN Betsy Klein no se le permitió reingresar a las instalaciones hasta cerca del mediodía, tras varios intentos durante la mañana.
Lo que sigue: la orden judicial vence en menos de dos semanas
La orden de restricción temporal que documentamos el jueves pasado tiene vigencia hasta el 8 de octubre. Con la Casa Blanca ya incumpliendo, en la práctica, el espíritu de esa orden al excluir a CNN de este viaje puntual, y con el Departamento de Justicia sosteniendo ahora un argumento de seguridad nacional que el propio juez había cuestionado, este litigio se perfila como uno de los casos más relevantes sobre los límites del acceso presidencial a la prensa en lo que va de esta administración. Seguiremos de cerca cómo se resuelve antes de esa fecha límite.
