A cinco semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, el mapa del Senado estadounidense cambió de forma notable. El modelo electoral de Nate Silver le otorga ahora a los demócratas una probabilidad de 58,6% de ganar el control del Senado, frente al 50,6% de apenas ocho días antes, según recogió el boletín El Molino. En poco más de una semana, los demócratas pasaron de ser los menos favorecidos a tener una ventaja modesta pero real.

Por qué el número mágico ya no es tres, sino cuatro

Los republicanos tienen actualmente una mayoría de 53 a 47 en la Cámara Alta. Como en un empate de 50-50 el vicepresidente JD Vance rompe el empate a favor del Partido Republicano, los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro escaños, no de tres, para hacerse con el control absoluto de la cámara por 51-49. Hace apenas unas semanas, ese escenario parecía difícil. Hoy, según el mismo análisis, “ya no es un escenario descabellado”.

Los estados que se sumaron a la lista de competitivos

Los candidatos demócratas son competitivos en Carolina del Norte, Texas, Ohio y Maine, y avanzan en Alaska. Pero el dato más llamativo es otro: Kansas, en pleno corazón del conservador Cinturón Bíblico, se sumó sorpresivamente a la lista de contiendas en disputa. Una encuesta de The Hill y Emerson College Polling ubica al demócrata Adam Hamilton dos puntos porcentuales por delante del senador republicano Roger Marshall, con 45% frente a 43%. En Florida, la senadora republicana Ashley Moody y su contrincante demócrata Angie Nixon aparecen prácticamente empatadas, según otra encuesta.

La señal que más preocupa dentro del propio Partido Republicano

Según reportes recogidos por el mismo boletín, algunos republicanos ya están dispuestos a dar por perdidas las contiendas de Carolina del Norte y Georgia, y a redirigir el flujo de dinero de grupos externos hacia Texas, Nebraska, Alaska y Ohio, para defender escaños que el partido no puede permitirse perder. Es una señal adicional de que el mapa electoral se amplió considerablemente más de lo que el propio partido está dispuesto a reconocer públicamente.

El voto anticipado ya arrancó, en medio de tensión sobre el propio proceso

El viernes 18 de septiembre arrancó la votación presencial anticipada en varios estados, incluida Virginia, según documentó Telemundo. “Esta elección es crucial. Tenemos que detener la agenda de Trump”, declaró Stephen Gura, uno de los primeros votantes en un centro de Richmond. Pero el propio proceso electoral enfrenta tensión adicional: Trump ha continuado sus esfuerzos por desacreditar ciertos métodos de votación, impulsar impugnaciones judiciales, y presionar mediante una campaña federal para identificar a votantes que no son ciudadanos.

Por qué esta elección conecta directamente con lo que hemos documentado en Economía

Telemundo describió el contexto de esta votación con precisión: los estadounidenses decidirán en las próximas seis semanas en qué partido confiar para dirigir el Congreso, en medio de una crisis del costo de vida y una guerra prolongada contra Irán. Es exactamente el mismo contexto económico que hemos documentado extensamente en esta serie: el diésel en récord histórico, el bono del Tesoro en máximos de varias décadas, y el propio petróleo oscilando entre señales de desescalada y nuevos repuntes según el humor diplomático del momento.

Lo que sigue en las próximas semanas

Con el voto anticipado ya en marcha en varios estados, y con el propio modelo de Nate Silver mostrando un giro tan pronunciado en apenas ocho días, la campaña de estas legislativas entra en su tramo más volátil. Seguiremos de cerca cómo evoluciona el mapa electoral en las próximas semanas, especialmente en estados como Kansas, donde una victoria demócrata representaría un golpe simbólico considerable para el Partido Republicano en su propio terreno históricamente más seguro.