El presidente Donald Trump canceló, en el último momento, una ofensiva aérea estadounidense contra los hutíes de Yemen que ya estaba en marcha, según reveló The New York Times y confirmó Reuters este lunes. La administración se había preparado el domingo para lanzar los ataques, atendiendo a nuevas peticiones de Riad, pero Trump frenó la operación cuando las tropas ya estaban cargando bombas en los aviones.
Lo que provocó el freno de último minuto
Según Euronews, Trump canceló los ataques planificados tras una llamada telefónica con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman. Es un giro considerable, si se recuerda que había sido precisamente Riad quien, según el propio reporte, venía solicitando repetidamente que Washington se uniera a la lucha contra los hutíes, sin que Estados Unidos hubiera accedido hasta ahora.
La respuesta inmediata de los hutíes
Tras conocerse la cancelación, un alto funcionario hutí confirmó que Washington se puso en contacto con el grupo después de su avance hacia Bab el-Mandeb, y los hutíes se comprometieron a no atacar barcos estadounidenses. Es un giro diplomático que contrasta fuertemente con la escalada que documentamos apenas la semana pasada, cuando el conflicto en esa misma zona llevó al diésel a un récord histórico por encima de 6 dólares el galón.
Por qué este avance de los hutíes preocupa tanto
El rápido avance de este grupo respaldado por Irán durante este mes extendió el conflicto de Medio Oriente hacia un nuevo escenario, y representa una amenaza todavía mayor para el suministro energético mundial. Los hutíes, que controlan la capital de Yemen desde 2014, se hicieron este mes con el control de la costa del mar Rojo del país en un avance relámpago que puso en fuga a las fuerzas del gobierno yemení reconocido internacionalmente. Este lunes mismo, los combatientes hutíes presionaban por hacerse con el control de las alturas estratégicas de Yemen, con el objetivo de aislar la costa del mar Rojo de las zonas que todavía controlan las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita.
El efecto inmediato en los mercados
Esta desescalada tuvo un efecto directo y medible sobre los precios del petróleo que documentamos hoy mismo: el Brent cedió alrededor de 2% hasta cerca de los 102 dólares, y el WTI se situó por debajo de los 100 dólares. Analistas de JPMorgan y Julius Baer atribuyeron esta caída precisamente a que el mercado se sintió más tranquilo tras conocerse que la ofensiva contra los hutíes había sido frenada.
Un patrón que ya reconocemos en este conflicto
Este episodio confirma un patrón que hemos venido documentando en esta serie: decisiones que se toman, o se revierten, en cuestión de horas, con efectos inmediatos y medibles sobre los precios de la energía a nivel global. Apenas la semana pasada documentamos la interrupción del oleoducto East-West saudí y la toma de la isla de Perim por los hutíes; hoy documentamos el episodio inverso, una ofensiva estadounidense frenada en el último instante.
Lo que sigue sin resolverse
Pese a este gesto de distensión puntual, la situación de fondo en Yemen permanece sin resolver: los hutíes siguen avanzando territorialmente, Arabia Saudita sigue pidiendo apoyo militar directo de Estados Unidos, y Washington, por ahora, sigue optando por evitar una escalada militar abierta en ese frente específico, incluso cuando ya está profundamente involucrado en el conflicto paralelo con Irán en el Estrecho de Ormuz. Seguiremos de cerca si este episodio marca un cambio de estrategia sostenido, o si fue apenas una pausa táctica dentro de un conflicto que sigue, en sus propios términos, activo.
