El escritor conservador estadounidense Dinesh D’Souza, aliado cercano del presidente Donald Trump, cuestionó públicamente este viernes el acercamiento de la administración con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y pidió que Washington negocie en su lugar con la líder opositora María Corina Machado, según reportó LaPatilla.

La pregunta directa que le dirigió a Rubio

A través de sus redes sociales, D’Souza etiquetó directamente al secretario de Estado, Marco Rubio, para llamar su atención, y planteó la pregunta sin rodeos: “¿por qué tratar con los socialistas chavistas que odian a América, y que solo están esperando a que Trump se vaya, cuando podríamos estar tratando con esta mujer (María Corina Machado) en su lugar?”.

El momento en que llega esta crítica no es casual

Esta declaración se produce apenas días antes del primer encuentro cara a cara confirmado entre Trump y Rodríguez, programado para el martes 22 de septiembre en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU, tal como documentamos ayer. Es decir, D’Souza está cuestionando públicamente la estrategia de su propio gobierno justo en la antesala del momento de mayor legitimación simbólica que ha recibido Delcy Rodríguez desde que asumió el cargo.

No es la primera vez que D’Souza respalda a Machado

Este planteamiento no aparece de la nada. El propio D’Souza ya había respaldado públicamente, el 5 de septiembre, las declaraciones de Machado sobre el acuerdo petrolero entre Washington y el gobierno chavista, escribiendo entonces: “¿quién puede estar en desacuerdo con esto? Estados Unidos necesita un acuerdo con un gobierno elegido libremente que represente al pueblo venezolano”. Es una postura consistente que ahora se traduce en un cuestionamiento directo a la agenda diplomática de la próxima semana.

La explicación que el propio Trump ya había dado sobre esta decisión

Vale la pena recuperar el argumento que el propio presidente ofreció en su momento para justificar el mantenimiento de las estructuras del régimen chavista, en lugar de una transición inmediata hacia la oposición. Consultado por una periodista sobre por qué alinearse con Delcy Rodríguez en lugar de con Machado, Trump respondió con una analogía histórica: “si alguna vez recuerdas un lugar llamado Irak, donde todos fueron despedidos, todas las personas, la policía, los generales, todos fueron despedidos, y terminaron siendo ISIS. En lugar de ponerse manos a la obra, terminaron siendo ISIS. Así que eso es lo que recuerdo”. Es decir, el temor a un vacío de poder que genere caos institucional explicaría, según el propio Trump, la decisión de sostener a figuras del chavismo en lugar de desmantelar por completo la estructura existente.

La carta que Trump mantiene guardada, según una fuente reservada

Según reveló un reportaje de The New Yorker que documentamos en su momento, Trump mantiene a Machado como una herramienta de presión constante frente a Rodríguez, recordándole que la dirigente opositora podría regresar en cualquier momento para disputarle el poder al aparato chavista. Una fuente familiarizada con esas conversaciones citó al propio Trump diciéndole a Rodríguez: “no te sientas muy cómoda, porque en cualquier momento podría enviar a María Corina de vuelta contra ti”.

Por qué esta tensión se vuelve más visible justo ahora

Esta crítica de D’Souza llega en la misma semana en que documentamos el estudio de Datanálisis sobre la esperanza de vida de apenas 48 horas del bolívar en el bolsillo de los venezolanos, y la controversia sobre los 13,000 millones de dólares en fondos petroleros venezolanos que el Tesoro estadounidense no logra explicar con claridad. En ese contexto, la pregunta que plantea D’Souza, sobre si Washington está apostando por el interlocutor correcto, adquiere un peso adicional: cuestiona no solo la legitimidad política de Rodríguez, sino la efectividad misma de la estrategia económica que Estados Unidos ha construido junto a su gobierno.

Lo que queda pendiente de cara al martes

Con esta presión pública creciendo desde dentro del propio círculo conservador de Trump, la reunión del martes en Nueva York llega con más escrutinio del que tenía hace apenas unos días. Seguiremos de cerca si el encuentro produce algún gesto hacia la oposición venezolana, o si confirma la continuidad de la estrategia que Trump ha sostenido hasta ahora.