Un juez federal bloqueó en la madrugada del jueves el veto que el presidente Donald Trump había impuesto contra tres medios de comunicación, y ordenó a la Casa Blanca “devolver, restablecer y restaurar de inmediato” el acceso de CNN, MS NOW y Politico a sus terrenos, según reportó CNN en Español. El detalle que le da mayor peso a esta decisión: el juez, Timothy Kelly, fue nombrado por el propio Trump durante su primer mandato, en 2017.
Cómo empezó todo
Trump anunció la prohibición el viernes 18 de septiembre, a través de una publicación en redes sociales donde escribió que expulsaba a esos medios “como resultado de su constante ‘difusión’ de NOTICIAS FALSAS”, y advirtió: “otros medios de noticias falsas serán los siguientes”. Solo días después, y tras la presentación de la demanda conjunta de los tres medios, la administración empezó a argumentar que la cobertura de esos grupos representaba un riesgo para la seguridad nacional.
Por qué el juez rechazó ese argumento
Kelly fue explícito en su rechazo a esa justificación tardía: “nada en el expediente sugiere que la revocación de las credenciales permanentes de los demandantes estuviera motivada por preocupaciones de seguridad nacional”, escribió en su fallo. El abogado de los medios, Theodore Boutrous, había argumentado ante el tribunal que “la primera mención de la seguridad nacional en este caso” ocurrió días después de anunciado el veto, sugiriendo que la administración adoptó ese argumento a posteriori para sostener una decisión que, en realidad, respondía únicamente al desagrado de Trump por la cobertura recibida.
El alcance de la medida judicial
La orden de restricción temporal tiene vigencia de 14 días, hasta el 8 de octubre, plazo durante el cual el tribunal podrá realizar una revisión más detallada del caso antes de emitir un fallo definitivo. Trump ya manifestó públicamente su intención de apelar, aunque procesalmente no puede hacerlo hasta que el juez se pronuncie sobre la solicitud de medida cautelar preliminar.
La solidaridad de otros medios
La prohibición generó una respuesta colectiva dentro de la industria periodística: el grupo de prensa que rota la cobertura de eventos presidenciales, integrado por las cinco principales cadenas estadounidenses incluida CNN, suspendió hasta nuevo aviso la cobertura compartida de los actos de Trump. Ese gesto de solidaridad se hizo visible el mismo miércoles en la Base Conjunta Andrews, donde Trump recibió formalmente al presidente chino Xi Jinping: periodistas de Fox News, CBS y NBC estuvieron presentes, pero optaron por no grabar video, mientras que medios como Newsmax, One America News y Right Side Broadcasting Network sí cubrieron el evento con normalidad.
El contexto político en el que llega esta decisión
Este enfrentamiento entre Trump y la prensa ocurre en un momento particular: documentamos hace unos días que la aprobación del presidente cayó a un mínimo histórico de 33%, con el propio Partido Republicano enfrentando el riesgo de perder el control del Congreso en las elecciones legislativas de noviembre. Que un juez designado por el propio Trump haya fallado en contra suya, invocando directamente la Primera Enmienda, añade una dimensión adicional a un momento donde la administración enfrenta cuestionamientos crecientes desde múltiples frentes institucionales.
Lo que sigue
Con la orden judicial vigente hasta el 8 de octubre, y con el propio Kelly señalando que planea emitir un fallo “con celeridad” tras una audiencia adicional, este caso podría convertirse en un precedente relevante sobre los límites del poder presidencial para restringir el acceso de la prensa a espacios oficiales por motivos ligados exclusivamente al contenido de su cobertura. Seguiremos de cerca cómo se resuelve este litigio en las próximas semanas.
