Caracas vivió este martes 13 de octubre dos marchas en paralelo, con destinos y trato muy distintos.
El PSUV convocó la “Gran Marcha Trabajadores por la Paz”, que salió de la plaza La Candelaria hacia la Asamblea Nacional, presidida por Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
La otra la convocó la Alianza por la Libertad de los Presos Políticos, con docentes, trabajadores, jubilados y familiares de detenidos. Su consigna: “¡Vamos a Miraflores! Por la libertad de los presos políticos civiles y militares”. A esa no la dejaron llegar.
Detenidos a media cuadra
Funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana bloquearon a los manifestantes a media cuadra de la avenida Urdaneta, frente a la sede del Ministerio de Economía y la iglesia de Nuestra Señora de Altagracia. Según testimonios en redes sociales, los policías grabaron a los manifestantes desde sus vehículos mientras estos pedían que los dejaran pasar.
Al menos seis dirigentes lograron cruzar el cordón y entregar cajas con más de 50.000 firmas.
Lo que piden
Las demandas son concretas: salarios dignos, un aumento general de sueldos, pensiones suficientes y el fin de la política de bonos, que consideran discriminatoria porque no cuenta para prestaciones sociales.
El salario mínimo sigue por debajo de un dólar al mes a la tasa oficial. Los trabajadores públicos reciben dos bonos que suman 240 dólares, pagados en bolívares. Frente a eso, la Federación de Maestros (Cendas) estimó que una familia de cinco personas necesitó 755,36 dólares solo para comida en agosto.
“Los jubilados pasamos hambre”, dijo Paola Fernández, jubilada del Cicpc, quien contó que hasta el medicamento más barato cuesta 25.000 bolívares. Gricelda Sánchez, dirigente gremial educativa, explicó que un maestro jubilado recibe unos 20 dólares de prestaciones después de 25 años de trabajo.
Los presos políticos
Foro Penal contabiliza 322 presos políticos al 5 de octubre, 31 de ellos extranjeros o con doble nacionalidad. El gobierno sostiene que en Venezuela no hay presos políticos, sino personas que cometieron delitos.
Nueve meses después de la captura de Maduro, la imagen del martes resume el momento: una marcha oficial “por la paz” que llega a su destino, y otra por salarios y libertades que se queda a media cuadra.
