Ayer contamos la historia del submarino que Irán dijo haber capturado, sin mostrar ninguna prueba, mientras Trump y su propio secretario de Energía se contradecían sobre cuánto petróleo cruza Ormuz: 18 millones de barriles según uno, 9 según el otro.

Hoy hay una secuela. Y el patrón se repite con una precisión casi cómica.

La nueva versión oficial: 17 millones

Esta semana, funcionarios estadounidenses aseguraron que por Ormuz cruzan 17 millones de barriles diarios, prácticamente los niveles previos a la guerra. Lo reportamos así mismo, con la fuente que teníamos.

La versión de quien de verdad vende el petróleo: 10 millones

Russell Hardy es el director ejecutivo de Vitol Group, una de las mayores comercializadoras de petróleo del planeta. No es un vocero, no es un funcionario con una narrativa que defender. Es alguien cuyo trabajo depende literalmente de saber cuánto petróleo se mueve por el mundo.

Su número: 10 millones de barriles diarios.

La mitad. Otra vez la mitad.

Hagamos la cuenta simple

17 millones, dice la Casa Blanca.

10 millones, dice el CEO de una de las petroleras más grandes del mundo.

No es una diferencia de redondeo, ni un matiz de metodología. Es la diferencia entre “casi todo normal” y “la mitad del tránsito desapareció”.

Por qué esto no es un detalle técnico aburrido

Mientras se discute si son 17 o 10 millones de barriles, el Brent cerró hoy en 101,21 dólares. El diésel llegó a 5,94 dólares el galón, un nuevo récord, apenas días después del récord anterior. La gasolina está 32% más cara que hace un año.

Ese es el costo real de la discrepancia. No importa tanto quién tenga razón en la cifra exacta; importa que nadie, ni el propio gobierno de Estados Unidos, parece tener una versión estable de lo que está pasando en uno de los pasos marítimos más importantes del planeta.

El patrón que ya es demasiado consistente para ser casualidad

Un submarino capturado sin pruebas. Un flujo de petróleo que varía al doble según quién lo mida. Es la segunda semana consecutiva en que las cifras oficiales sobre esta guerra no logran sostenerse frente al primer cruce de fuentes.

Si esto sigue así, pronto va a ser más fácil confiar en el precio de la gasolina que en cualquier comunicado sobre el estrecho.