El gobierno de Donald Trump pidió formalmente a la Corte Suprema de Estados Unidos que respalde su política de prohibir a las personas transgénero servir en las Fuerzas Armadas, en un nuevo enfrentamiento sobre los derechos de esta comunidad ante el máximo tribunal del país. “La autoridad de las Fuerzas Armadas de EE.UU. para determinar quién puede servir en las Fuerzas Armadas de la nación es un asunto de excepcional importancia”, declaró el procurador general adjunto D. John Sauer, según una copia de la apelación revisada por CNN.

Lo que busca revertir la administración

La solicitud apunta a revertir una resolución del Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia que, en junio, mantuvo la suspensión de la política para un grupo de 28 militares que habían presentado una demanda en su contra. Con esta apelación, el gobierno busca que la Corte Suprema intervenga directamente y permita aplicar la prohibición de forma plena, en lugar de mantenerla bloqueada mientras el litigio de fondo continúa en tribunales inferiores.

El alcance real de la medida

Funcionarios del Departamento de Defensa han identificado 4,240 miembros de las Fuerzas Armadas, entre servicio activo, reserva y Guardia Nacional, con un diagnóstico de disforia de género, el malestar psicológico que siente una persona cuando su identidad de género difiere de la asignada al nacer. Es importante precisar que no todas las personas transgénero padecen disforia de género, por lo que la cifra real de militares transgénero afectados por la política podría ser mayor a esos 4,240 casos diagnosticados formalmente.

El calendario probable del caso

Es probable que la Corte Suprema decida este otoño si admite a trámite el caso. Si decide hacerlo, una sentencia podría emitirse recién a principios del próximo verano, lo que significa que la situación legal de miles de militares transgénero permanecería en una zona de incertidumbre prolongada mientras el proceso avanza. Este es, según reportó CNN, el caso más reciente y significativo relacionado con personas transgénero que llega a la Corte Suprema conservadora en los últimos años, tras una serie de reveses importantes que esta comunidad ya ha enfrentado ante ese mismo tribunal.

Un patrón dentro de una agenda más amplia

Esta apelación se suma a otras acciones legales de la administración Trump que hemos documentado en distintos frentes durante las últimas semanas: desde el fallo de la Corte Suprema sobre el decreto de restricción al voto por correo, hasta la disputa por observadores electorales que también cubrimos recientemente. En todos estos casos, la estrategia legal de la administración ha buscado consistentemente que el máximo tribunal respalde decisiones ejecutivas que tribunales inferiores han cuestionado o bloqueado parcialmente.

Este caso llega, además, apenas días después de que un juez federal rechazara el último intento de Trump de impugnar en tribunales federales su condena por los pagos para comprar el silencio de Stormy Daniels, al considerar que los hechos fueron privados y no estaban relacionados con sus funciones oficiales, otro recordatorio de que la relación entre la Casa Blanca actual y el poder judicial sigue siendo, en múltiples frentes simultáneos, una de las más activas y disputadas de los últimos años.