Esto lo vi y tuve que leerlo dos veces. Donald Trump hizo campaña este martes en Corpus Christi, Texas, con un tanquero de fondo, y señalándolo dijo que traía “un millón de barriles de petróleo de Venezuela”, gracias, según él, a “nuestra gran victoria en nuestra reciente guerra con Venezuela”, según Al Jazeera. Más temprano lo había llamado un “regalo” de Venezuela y había dicho que “nos hemos hecho con el control de Venezuela con gran éxito”, según Bloomberg Línea. Y en la tarima prometió que ese crudo se refinará “aquí mismo en Texas” y que “la gasolina y el diésel pronto bajarán de precio. Caerán drásticamente”, según Univision. De paso, Al Jazeera cuenta que volvió a lanzar la idea de Venezuela como “estado 51”.

Les explico lo que significa un millón de barriles, porque suena enorme y no lo es tanto. Venezuela le reportó a la OPEP una producción de 1.206.000 barriles diarios en septiembre, mientras las fuentes secundarias de la propia OPEP la estiman en 1.150.000, según El Nacional. O sea, el “regalo” es menos de lo que el país saca de la tierra en un solo día. Y del otro lado, Estados Unidos consumió en 2025 unos 20,6 millones de barriles diarios de petróleo, según la EIA. Un millón de barriles le alcanza al país para unos 70 minutos. Con eso no baja la gasolina en ningún surtidor de Florida ni de Texas, y la propia Al Jazeera recoge que los expertos dudan de que el acuerdo tenga efectos de corto plazo en los precios.

Después está la pregunta de fondo: ¿regalo de quién? Bloomberg Línea, citando a una persona al tanto, dice que el crudo es Merey 16, el pesado que tanto gusta a las refinerías del Golfo, y que viene de campos operados por North American Blue Energy Partners, la empresa en la que el Pentágono tiene 35% desde el acuerdo de agosto, la misma que Rubio identificó como operadora del negocio. Al Jazeera dice que no está claro bajo qué figura legal se despachó el cargamento ni si los detalles que dio Trump son exactos. Y Delcy Rodríguez no ha dicho una palabra sobre este envío. Si es un regalo, nadie en Caracas ha explicado quién lo autorizó ni qué recibe Venezuela a cambio.

Hagamos la cuenta que no hizo nadie en el mitin. El Brent cerró hoy en 113,88 dólares, con una baja de 1,67%, según EFE en Infobae. A ese precio, un millón de barriles serían unos 114 millones de dólares; el Merey se vende con descuento frente al Brent, así que el valor real es menor, pero hablamos de decenas de millones. Ese mismo martes, en Venezuela, la gente protestaba frente a Corpoelec por apagones de hasta 12 horas con una consigna que les conté esta mañana: “Se llevan el petróleo y nos dejan en tinieblas”. Y el BCV fijó el dólar para este miércoles en 888,11 bolívares, según Informe21. Para alguien que cobra en bolívares, esos 114 millones de dólares son una cifra de otro planeta.

Yo entiendo el cálculo de Trump: a siete días de las midterms, con la gasolina cara por la guerra con Irán y el Senado en juego en Texas, un tanquero en el horizonte es una foto perfecta. Lo que me pregunto es otra cosa. Si un día de producción venezolana se puede regalar para un mitin, ¿cuántos días de esa misma producción harían falta para que en Maracaibo no se vaya la luz?